Cuatro estilos de productividad.

De   Carlos Mora Vanegas  •  hace un año  •  En Calidad y productividad,

Jose Luis Perez Huertas. ¿Por qué fracasan muchas herramientas de organización personal y gestión del tiempo? Carson Tate considera que ello es debido a que tenemos diferentes estilos a la hora de abordar los compromisos que adquirimos y los proyectos en que participamos. En este sentido distingue entre cuatro perfiles: el priorizador, el planificador, el solucionador y el visualizador. El Priorizador (The Prioritizer) Un priorizador vive en el pensamiento lógico y analítico, se enfoca en los datos y los analiza de manera crítica y realista. Cuando afronta un proyecto evalúa el tiempo en que se tarda en completar cada tarea y planifica sus semanas y sus días en base a ello. Son personas muy orientadas a la ejecución y nunca hacen nada que no sea prioritario. Detestan tanto el exceso de información como la omisión de datos. El Planificador (The Planner) Por su parte, los planificadores son personas que piensan de manera muy organizada y secuencial. Se sumergen en los detalles de cada proyecto y evitan de cualquier acción que les haga desviarse del plan. Se sienten confortables con las agendas, con los planes de acción y con las acciones de seguimiento. Sus compañeros los consideran personas poco espontáneas pero muy orientadas a la acción, pues dirigen toda su energía a completar etapas y a finalizar proyectos. El Solucionador (The Arranger) Los solucionadores piensan de manera emocional y son percibidos por los demás como personas muy expresivas que constituyen un gran apoyo para el equipo en el plano personal. Son comunicadores naturales, pues son muy conversacionales, y se hacen fuertes en las historias personales y en el contacto visual. Se preocupan por las personas y por el impacto que las decisiones tienen sobre ellas. Por ello detestan a quienes carecen del toque personal y se apoyan demasiado en hechos y en datos. El Visualizador (The Visualizer) Finalmente los visualizadores son personas que piensan de manera sintética e intuitiva. No les preocupan los detalles sino la imagen global y la visión integradora. Perciben los grandes bloques del sistema y las conexiones que existen entre ellos. Se aburren si no participan en diferentes proyectos y son percibidos por sus compañeros como personas sin interés por los detalles pero dominados por una gran impulsividad. Una fuerza que unas veces les lleva a tomar decisiones disruptivas pero que, en otras ocasiones, puede llevarles a descarrilar grandes proyectos. Conclusión Si su equipo está formado por varias personas debe tener en cuenta que está gestionando diferentes formas de pensar. Cada una de ellas se refleja en una forma determinada de contemplar el tiempo y la productividad. Y usted, ¿qué relación tiene con el tiempo?

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Carlos Mora Vanegas

Ingeniero-Administrador, Abogado, Doctorado Honoris Causa en Educación, Maestría en Administración:Mención en Mercados y Recursos Humanos, Maestría en Excelencia Educativa.

Ha sido docente en la Universidad Centroamericana (Nicaragua), ITESM (México), Universidad Católica…

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