10 habilidades que tienen en común los emprendedores que comunican con efectividad

por eureka-startups.com

Ya sea que estés ordenando la entrega de una pizza o estés llamando al 112 para recibir atención para una emergencia, la comunicación efectiva puede acompañarte a través de todos los aspectos de tu vida. Es importante y esencial y no es demasiado difícil de dominar.

Mientras que algunos poseen excelentes habilidades de comunicación, los que no han nacido con estás habilidades, pueden practicar y adquirirlas.

Según Brian Tracy, destacado emprendedor americano, “La comunicación es una habilidad que se puede aprender. Es como andar en bicicleta o escribir. Si estás dispuesto a trabajar en ello, podrás mejorar rápidamente la calidad en diferentes aspectos de tu vida.”

Los 10 siguientes atributos pertenecen a verdaderos expertos de la comunicación:

1. Escuchan

“Tenemos dos oídos y una boca y debemos utilizarlos de forma proporcional,” comenta Susan Cain autora de: The Power of Introverts in a World That Can’t Stop Talking.

Escuchar es una habilidad esencial en la comunicación efectiva. Ser capaz de absorber lo que otros dicen permite dar las respuestas apropiadas.

Los grandes comunicadores no crean conversaciones unilaterales. Ellos nunca tratan de pensar en las respuestas de los demás mientras todavía están hablando, porque no quieren arriesgarse a perder la pista de lo que se está diciendo. Prestando atención a cada palabra de la conversación, los buenos comunicadores saben exactamente que decir cuando les toque hablar.

2. Se relacionan con los demás

A medida que escuchan con atención, las personas con habilidades de comunicación efectiva van ganando más conocimiento de su audiencia. Se trate de una habitación llena de gente, o con un grupo de suscriptores online o con una sola persona, adaptan su mensaje según los oyentes que tengan delante.

Es absolutamente necesario tener una idea acerca de tu audiencia, porque sin esa comprensión, tus palabras no tendrán sentido. El entendimiento debe ser beneficioso para todos los componentes de un diálogo. Si los mensajes son claros, todas las partes se sienten comprendidas.

3. Simplifican lo complejo

Algunos mensajes pueden ser complicados y confusos. El buen comunicador, sin embargo, toma estos mensajes, los hace claros y concretos para su audiencia. Piense en un profesor explicando un nuevo concepto en una clase de álgebra. Si no hace comprensible lo complicado, su lección nunca se va a transmitir a los estudiantes. Reformulando el contenido, los grandes comunicadores hacen que el mensaje sea entendible para más personas.

4. Saben cuándo hablar

Entender cuando se requiere el diálogo siempre te será útil para una buena comunicación. Digamos, por ejemplo, que un empleado en el trabajo está aflojando el ritmo o no entiende un concepto. Un jefe que reconozca la necesidad de una conversación será mucho mejor que un jefe que barra sin palabras el problema debajo de una alfombra. Ellos saben cuándo hay que hablar, siendo esto mejor que quedarse callado y no decir nada.

5. Están disponibles

Siempre que se necesita a un excelente comunicador, se ponen a disposición. Te dan respuestas y no te dejan colgado. No son el novio que desaparece ni tampoco el jefe que no tiene tiempo para explicar las tareas. Los buenos comunicadores mantienen discusiones completas, haciendo que todas las partes queden satisfechas.

6. Practican la confianza

Un buen comunicador sabe que es un buen comunicador. No se esconde detrás de un lenguaje vago y habla alto y claro. Su aire de confianza hace que se gane la confianza de la audiencia, ya que demuestra que sabe de lo que está hablando.

7. Son específicos

Si vas a transmitir un mensaje, no te vas a ir por las ramas. Los buenos comunicadores tienen un punto claro y conciso y no hay duda de lo que es eso. Te darán instrucciones detalladas o te harán preguntas específicas. No dejan lugar a confusión.

¿Por qué, se pregunta un comunicador, va a perder el tiempo tratando de endulzar su mensaje con un lenguaje vago? Va a preferir compartirlo de una manera directa y evitar confundir al oyente.

8. Se centran en sus interacciones

Una gran parte en una buena comunicación es la eliminación de las distracciones de las interacciones. El buen comunicador se centra exclusivamente en el mensaje y en la audiencia.

9. Realizan preguntas

Una vez más, en un esfuerzo por comprender mejor a su audiencia, un buen comunicador utiliza las preguntas. Evitan que haya confusiones con respuestas, no con suposiciones. Cualquier conocimiento adquirido a través de una pregunta ayuda a cumplir mejor con el público, mejorando su mensaje a través de ella.

10. Reconocen las señales no verbales

En una charla cara a cara, el lenguaje corporal puede ser tan importante como las palabras que se dicen. Reconocer la frustración, el nerviosismo o la excitación a través de señales no verbales, ayuda a que un gran comunicador entienda a su audiencia. A su vez, puede adaptar mejor su mensaje para que coincida con la actitud de su audiencia.