aprende a decir que no

Carlos Mora Vanegas
No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo.
Oscar Wilde
Cuando se ha cultivado la seguridad en uno mismo, se es asertivo , se saben controlar las emociones, no se debe tener problemas para saber decir No.
Al respecto, inteligencia-emocional.org comenta ,que hay pocas personas que sean capaces de decir que no cuando un conocido les pide algo. A veces es porque tienen miedo de parecer egoístas o maleducadas, especialmente si no pueden hallar una buena razón para negarse. No obstante, aprender a decir no puede ser esencial para su bienestar, Cargar con demasiadas cosas puede provocar un estrés excesivo, lo cual, como todos sabemos, acarrea sus propios problemas.
Agrega la fuente citada, que en el ámbito social, la persona que no sabe decir no a alguien que sea muy persistente se puede enfrentar a problemas aún mayores.
Ayudar a los demás y estar dispuesto a hacer un favor es muy distinto a sentir que se están aprovechando de uno. Algunas personas tienen miedo de dejar de agradar a la otra persona si se niegan a hacer lo que les pide. (Aunque, si la única razón por la que usted les cae bien es porque es un esclavo voluntario so, ¿desea realmente su admiración?) A otras les puede preocupar la reacción que pueda tener la otra persona si se niegan: ¿tendrán que hacer frente a su agresividad? Esto es menos frecuente de lo que imagina, pero si se produce ya habrá aprendido algo sobre cómo manejar la situación, y todavía aprenderá más
Definitivamente comenta la fuente indicada, no saber decir que no –sea cual sea la razón-, puede traer problemas a corto o a largo plazo. Está bien recordar el viejo refrán que dice: «Si quieres que se haga algo, pídeselo a una persona ocupada», pero todo el mundo tiene sus límites. No cabe duda de que un firme pero respetuoso «no» de buen principio (concediendo tiempo de ese modo para que se pueda solicitar el favor en otra parte) es mejor que aceptar y luego no poder cumplir la promesa. No va le la pena hacer un mal trabajo por no haber tenido tiempo para dedicarle toda su atención. Esto no beneficiará a su reputación ni agradará a quien desea complacer.
Es nuy importante aprender a decir no, sobre ello, comenta www.webconsultas.com saber decir ‘no’ y establecer nuestros propios límites personales puede parecer una tarea sencilla, pero lo cierto es que no lo es. Sin embargo, aprender a hacerlo supone la clave del éxito de nuestras relaciones interpersonales.
Con nuestros amigos, familia y pareja, y mucho más aún en el trabajo, es importante dejar claro qué es lo que estamos dispuestos a hacer y qué no, con el fin de que los otros puedan conocer nuestros límites y actuar en consecuencia. Es por ello que la ausencia de esta habilidad puede traer consigo importantes problemas personales e interpersonales. Ante esta realidad la fuente anteriormente indicada hace la pregunta: ¿por qué nos cuesta tanto “decir no” a los demás?. Al respecto explican los principales motivos que pueden influir a una persona para que adopte este comportamiento:
• Elevada deseabilidad social: en muchas ocasiones buscan complacer al otro, por lo que dicen que sí o dejan violar sus propios derechos personales porque creen que es lo que se espera de ellos.
• Facilidad para sucumbir a la presión de otra persona o grupo: como consecuencia de lo anterior acaban haciendo aquello que las otras personas desean. Por ello, la ausencia de esta habilidad es especialmente peligrosa en los adolescentes en lo que al consumo de drogas se refiere.
• Falta de asertividad: son incapaces de expresar de manera adecuada aquello que piensan. Por ello, aunque crean que deben decir que no, no se atreven a hacerlo o, cuando lo hacen, no resultan convincentes.
• Experiencias negativas previas: es posible que en algún momento hayan intentado decir que no, o establecer sus límites, y les hayan respondido de una manera inadecuada o hayan sufrido consecuencias negativas importantes. Por lo tanto, a partir de estas experiencias pueden aprender a “decir sí” para evitar las repercusiones que podría tener su negativa.
• Baja autoestima: en muchos casos es la causa (“no valgo nada como para negarme”), y en muchas otras también es una consecuencia, ya que las personas que no saben decir que no se sienten inferiores a los demás por no verse capaces de establecer límites respecto a ellos.
• Miedo al rechazo o a una evaluación negativa: para ellos es importante que los demás les acepten y no les evalúen negativamente. Creen que si se muestran de acuerdo con todo lo que el otro les propone tendrán menos posibilidades de ser rechazados y, por el contrario, serán “más queridos”, y se les aceptará con facilidad.
• Temor a las consecuencias que imaginan que podría tener su negativa. En algunas ocasiones no temen tanto el rechazo de los otros como el hecho de que su negativa implique determinadas consecuencias; por ejemplo, un despido.
Otro aspecto interesante de ser considerado en el saber decir no, es el cocerniente a las consecuencias que ello origina. www.webconsultas.com indica las consecuencias de no saber decir que no, que son:
• Sentimiento de inferioridad y baja autoestima.
• Problemas interpersonales por no dejar claro lo que realmente quieren. Esto confunde a las personas de su entorno, que desconocen sus auténticos sentimientos y deseos, y no saben bien qué es lo que deben hacer.
• Malestar emocional: es frecuente que experimenten elevados niveles de ansiedad, tristeza e irritabilidad.
• Sentimiento de soledad emocional: sienten que nadie les entiende.
• Explosiones de ira: pueden “estallar” por algo que realmente no es un problema debido a la acumulación previa del malestar que no han llegado a expresar.
• Sentimiento de insatisfacción, puesto que piensan que nunca se hace lo que ellos quieren.
• Autoreproches y sentimiento de culpa por no ser capaces de expresar sus deseos.
• Los demás abusan de ellos: la gente recurre a ellos en exceso porque “les acostumbran” a saber que siempre estarán ahí.
Ante esta realidad cabe la pregunta ¿Como aprender a decir NO?. La fuente mencionada sugiere:
• Perder el miedo a lo que los demás puedan pensar: dentro de unos límites razonables, tú eres la primera persona que debe estar satisfecha con su conducta.
• Aceptar la ansiedad como parte del proceso. Es normal que te pongas nervioso o te sientas incómodo a la hora de decir que no, pero no sucumbas a este malestar diciendo que sí y tratando de quitarte el problema de encima cuánto antes, porque así solo conseguirás diferir una situación indeseada, pero no resolverla.
• las consecuencias negativas que ello puede acarrear aceptar al no decirlo y generar afectaciones psiquicas y fisicas..
• Colocarse frente a un espejo y entrenar un estilo de comunicación asertivo; piensa en situaciones cotidianas en las que tengas que decir que no, y observa mentalmente tu comunicación no verbal.
• Hacer una jerarquía de esas situaciones, y clasificarlas para analizar desde aquellas que son las más difícil de negarse a lo que piden, hasta aquellas en las que te cuesta menos decir que no.
• Decir que no sin dar demasiadas explicaciones; así se ofrecera menos argumentos a aquellosque quieran convencer de lo contrario.
• Interioriza esta idea: “es posible que no hagas ni seas aquello que deseas, pero siempre tienes la opción de no hacer ni ser aquello que no quieres”, y ponla en práctica cada vez que te enfrentes a una situación en la que no desees hacer lo que te proponen.
*Fuentes debidamente indicadas.
Exatec-Egade
Comportamiento Organizacional
Docente de postgrado, Faces UC
Consultor-asesor empresarial Deproimca
Carmorvane@ gmail.com