ata tu vida a un objetivo y trasciende

Carlos Eduardo Nava CondarcoEl sentido de Valor de la Vida y la posibilidad de trascender en ella ms all de los lmites estrechos que plantea la existencia fsica depende de la capacidad de atar la vida a un Objetivo.Albert Einstein deca: Si quieres vivir una vida feliz, tala a un objetivo, no a las personas o a las cosas.Son muy pocas las personas que trascienden mas all de su natural marco de espacio y tiempo, muy pocas aquellas a quienes la historia y el inters colectivo les debe bsicamente algo. Esto se debe a que la mayora de los hombres desarrollan su vida en funcin de las personas y de las cosas.Desafortunadamente las cosas y las personas tienen carcter transitorio y por ello alcanzan significado y sostn para la vida en tanto existen, produciendo luego un vaco doloroso. A las personas les cuesta entender que en esencia slo pueden considerarse dueas de su propio destino, de su capacidad de ser y de hacer; el resto de las cosas y de las personas que acompaan el viaje son producto de esto, no causa o motivo. Por la capacidad de ser y de hacer, la vida premia al hombre con cosas que llega a poseer y personas que las comparten con l. La relacin no es inversa.Existen leyes naturales en la vida que no pueden desconocerse, y dos de ellas explican la afirmacin de Einstein:La primera est asociada a las cosas pues ellas se encuentran sujetas a la regla bsica de ganar y perder. En la vida se gana y se pierde proporcionalmente; nadie est predestinado a ganar siempre o a perder en todos los casos. La victoria se explica en la capacidad de sobreponerse a la derrota. No gana quien no ha perdido y no pierde quien no ha ganado alguna vez. Lo maravilloso se encuentra en encarar y sostener la dinmica con naturalidad y con buen nimo, lo estimulante es encarar el juego con la intencin especfica de ganar o de aceptar la derrota como beneficio para un futuro inmediato. Lo que tiene valor es el proceso y no el fin.La segunda ley natural que presenta la vida est vinculada a las personas y su esencial libertad. Ninguna persona le pertenece a otra por derecho, todas estn apenas habilitadas para ganar, con mucho esfuerzo, el cario, el amor, la amistad, la identificacin o la lealtad de los dems. Cada persona es una individualidad milagrosa y se debe esencialmente a ella. Fundamentar el sentido de la existencia propia en trminos de la vida de los dems es un acto vano. Puede entenderse como un objetivo de vida el vivir para los dems (y en ello puede justificarse tambin la propia trascendencia), pero esto es diferente a vivir en funcin de los dems. Ello incluye de manera especial a los seres queridos ms cercanos: la familia y los amigos, quienes son tambin dueos de su propio destino y tienen el deber esencial de sujetarse a sus propios objetivos. Todas las personas tienen la vida prestada y son incapaces de establecer su duracin, por ello la fatalidad de una vida truncada no puede determinar el final del sentido de otra.La necesidad de trascender se explica en la posibilidad de vivir la vida ms all de las cosas o de las personas con las que sta premie. La trascendencia es una funcin de los objetivos que el hombre se plantea para su vida. El proceso de conseguir los objetivos condiciona la relacin final con las cosas y las personas.Para tener xito en el cumplimiento de objetivos se debe sostener una relacin bsicamente equilibrada y productiva con las personas, sin sta condicin la tarea se convierte en un proceso difcil y doloroso. El viaje por la vida no es una travesa carente de dificultades y de obstculos y la labor de vencerlos permanentemente no est al alcance del hombre solo, sino de aqul que ha conseguido un mnimo equilibrio en sus relaciones interpersonales. Ninguna virtud o habilidad es suficiente para alcanzar la victoria si no se encuentra acompaada de estabilidad y armona bsica en las relaciones familiares y sociales.La influencia de las relaciones sobre los objetivos de vida se explica, adems, de adentro hacia afuera, el condicionamiento proviene de la estabilidad que se alcance en las relaciones ms cercanas: el matrimonio, los hijos, los padres, los hermanos, las amistades y el conjunto social prximo. El orden es vital para el equilibrio pues poco se avanza con respecto a l si, por ejemplo, se sostienen relaciones personales apropiadas con la comunidad prxima y no con la familia inmediata; si se encuentra equilibrada la relacin con las amistades y no con los hijos o si sta ltima se encuentra bien y no as la relacin matrimonial. La armona bsica en las relaciones interpersonales es como una espiral en la que se parte del ncleo y de all se extiende.Entre todas las relaciones probablemente la ms delicada es la que se encuentra en el centro mismo de sta espiral: el matrimonio. La relacin de pareja es determinante para alcanzar los objetivos planteados, incluso los ms cercanos y de carcter familiar. Un matrimonio que carezca de un equilibrio bsico, impide alcanzar los objetivos en tiempo y forma. Esta relacin es an ms sensible que la que se sostiene con los hijos, dado que con ellos la responsabilidad es de carcter temporal y est ntimamente condicionada por aquella. En tanto que nadie puede elegir el seno familiar en el que nace, la relacin de pareja si est sujeta a una eleccin especfica. La persona que tiene clara una visin de vida fundamentada en objetivos y no en cosas o personas, elige con determinados criterios a la pareja y construye con ella una relacin que se subordina tambin a objetivos comunes, alcanzando mayor estabilidad y riqueza a lo largo del tiempo.Por supuesto que las probabilidades existen aqu como en todas las cosas, pero en general las excepciones slo confirman la regla: el xito acompaa en mayor medida a quienes tienen una relacin matrimonial y familiar equilibrada. Slo a partir de este punto se puede aspirar a la trascendencia.Estas afirmaciones obligan a contextualizar el propio significado del Amor porque lo colocan, por fuerza, en una dimensin superior: all donde no slo se explica como un compromiso emocional hacia otra persona, sino como vnculo al concepto integral de la vida. El Amor, en su dimensin superior, parte especficamente del amor propio, amor por lo que se es, por lo que se hace y por lo que se quiere. Desde all se proyecta hacia los dems y culmina perfeccionndose en un amor natural hacia la vida. El Amor mal entendido es causa de las mayores frustraciones. Quin no tiene primero Amor por s mismo es una persona carente, en esencia incapaz de dar, y no otra cosa es quien no tiene objetivos y metas con las que pueda justificar su propio valor. Bien deca Oscar Wilde que amarse a s mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida.El sentido de la vida asociado a las cosas es mucho ms triste, porque stas siempre debieran considerarse un medio y no un fin. El xito no se mide en trminos de la acumulacin de cosas, el xito es una funcin de la capacidad de produccin que tiene el hombre. La acumulacin de cosas que no se sostiene en una slida y calificada capacidad de producirlas, es frgil y efmera. El Valor se encuentra en quien produce, no en el producto; el mrito y la satisfaccin por el hecho de tener se alcanza merced al proceso, al esfuerzo, a la capacidad y habilidad de generar cosas.Ahora bien, no es malo tener cosas o aspirar a tenerlas en tanto constituyen una medida de la productividad que se alcanza y contribuyen a la calidad de vida, pero cuando esto se transforma en el objetivo central pierde su esencial valor, porque somete la capacidad de produccin a criterios cuantitativos indolentes y desde aqu no es extrao observar vidas dispuestas a hacer lo que sea necesario para adquirir y acumular cosas. Invariablemente esto concluye estableciendo un circuito irresponsable y corrupto de vida, uno que altera el equilibrio bsico de productividad y relacionamiento con los dems.La Trascendencia es un imperativo que le est planteado al hombre como factor de distincin con las dems especies; sin ella el mismo estado en el que hoy vive no hubiera sido posible: el progreso y el desarrollo son producto del deseo de trascender ms all de los lmites que define una bsica condicin animal. El valor de UNA vida, el milagro de existir, no puede exigir pagos menores.Existen hombres que han trascendido generaciones y establecido hitos histricos, pero tambin existen aquellos que en su trascendencia han marcado UNA vida o UN momento; ambos han cumplido consigo mismos y con la humanidad. La anttesis de la Trascendencia es la Mediocridad y ella est extendida entre aquellos que no atan su vida a un objetivo, porque probablemente la mejor definicin de mediocridad no est relacionada a lo que se ES, sino a lo que no se quiere SER. El universo inmenso de la mediocridad est compuesta, cual un cuerpo de molculas, por un sinfn de pequeos individuos conformistas que inician y terminan cada milagroso da de vida siempre igual, sin penas y sin alegras, sin victorias y sin derrotas, siempre en la comodidad oprobiosa del gris.Quin trasciende va mas all de s mismo, de las personas que lo rodean y de las cosas que tiene o puede acumular, quin trasciende cumple objetivos slidamente anclados en la profundidad del tiempo, de esta manera manifiesta su fe por el porvenir , lo que de hecho constituye una oda a la vida.Curiosamente son estas mismas personas las que ms alegra dan a quienes estn cerca y ms cosas terminan por acumular.

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