coaching para gerentes: cómo evitar actuar impulsivamente

Alba Riba

El dominio personal es una capacidad que sería importante mejorar y reforzar si eres gerente o tienes tu propio negocio.

Cuando diriges una empresa te enfrentas a multitud de situaciones hostiles, te expones a infinidad de provocaciones, actúas y tomas decisiones bajo presión, tus niveles de estrés aumentan por momentos… A pesar de todo ello debes tener la habilidad de controlar tus emociones, de ser respetuoso y cordial, de tomar tus decisiones de manera consciente y tratar de no actuar de manera impulsiva. Este comportamiento descrito corresponde a aquella persona que tiene desarrollada la capacidad del dominio personal.

Se puede aprender, como casi todo en esta vida, a tener un buen nivel de dominio personal. Para ello sólo hace falta esfuerzo, trabajo y actitud.

El dominio personal es algo que podemos ir reforzando y mejorando progresivamente, pero tenemos que tener bien claro que el gerente que tiene un buen dominio personal:

– Evita actuar impulsivamente

– No pierde el control con facilidad

– No se involucra de manera inapropiada con empleados, clientes, proveedores…

– No difunde su frustración u otras emociones negativas

– No expresa sus sentimientos de manera inapropiada

– Evita a personas o situaciones que le provocan emociones negativas

– Mantiene en la calma y la serenidad ante situaciones de estrés

– Encuentra maneras de canalizar el estrés

– No pierde la templanza al actuar bajo presión

– Responde de manera constructiva

– En situaciones de descontrol intenta promover la calma controlando sus propias emociones…

Como puedes observar el gerente que tiene un buen dominio personal tiene unos rasgos característicos marcados y diferenciados. Hoy me gustaría dar algunas pautas y ejercicios para la primera cualidad de la lista: “evitar actuar impulsivamente”:

1. Intenta identificar aquellas situaciones en las que sueles tener una conducta impulsiva: ¿se trata cuando estás con clientes? ¿con inversores? ¿con empleados?…

2. Intenta identificar qué emociones surgen en esas situaciones para que tomes esa actitud impulsiva: ¿te sientes acorralado? ¿tienes miedo? ¿tal vez estás enfadado?…

3. Una vez identificadas las situaciones y las emociones piensa si tus impulsos tuvieron consecuencias positivas o negativas. Reflexiona si por decirle que sí a todas las peticiones de un cliente (sin pensarlo antes y por miedo a perderle) te ha salido rentable, o por el contrario ha sido un lastre para la empresa. Piensa si por estar enfurecido con un empleado lo has despedido sin meditarlo…

4. Después de este análisis tendrás un poco más claras ante qué situaciones sueles actuar con impulsividad. Entonces cuando vuelvas a encontrarte en un contexto similar:

– Respira profundamente y cuenta hasta 10. Parece una obviedad y algo que todo el mundo dice y repite, pero funciona 😀

– Piensa en una frase elaborada que te ayude a controlar tu situación. Por ejemplo, puedes memorizar una oración tal como “no voy a tomar ahora la decisión porque no estoy segur@ de si es o no adecuada” y repetírtela mentalmente antes de que tomes la actitud impulsiva.

– Si ves que la situación te supera o no la vas a poder controlar, invita a tu “cliente, proveedor, empleado…” a retomar el tema, la conversación o la situación en otro momento. Aun teniendo tus emociones bajo control, recuerda que tú eres el único dueño de tus decisiones y que puedes tomarlas cuando te sientas preparado, no temas cambiar de conversación si necesitas ganar tiempo para meditar tus opciones y controlar tus emociones.

– Si puedes controlar la situación pero no quieres actuar impulsivamente, bien porque no sea el momento adecuado de ejecutar una acción, bien porque prefieres reafirmar tu decisión, desvía la atención hacia otros puntos de tu relación con el interlocutor y sugiere un timing que se ajuste a tus necesidades.

Estos son algunos consejos y trucos para evitar actuar impulsivamente. ¿Tienes en mente algún otro que utilices?

Me encantará saber cómo te ha ido si lo pones en práctica, y ya sabes que estaré encantada de ayudarte en cualquier duda que tengas.