combatir el estres laboral tambien es mision del jefe

Raul AlonsoEl estrs nos aflige cuando una situacin nos supera. En el trabajo lo relacionamos con esa sensacin de desequilibrio entre el desempeo de una tarea y los medios con los que contamos para resolverla. Nos falta tiempo, no tenemos recursos, nadie nos ayuda, otro imprevisto ms, etc. Situaciones todas ellas comunes al trabajo diario, pero que no tienen el mismo impacto en las personas: mientras unas suspiran antes de continuar con su labor y algunas reformulan ese entorno, otras se paralizan incapaces de hacer frente a la situacin, evidenciando un estado de agitacin incontrolable.Quien tiene responsabilidades de gestin sobre las personas debe ser consciente de que esta es una realidad que les afecta, por lo que debe intentar tanto ayudar a rebajar el estrs del equipo como a controlar el suyo propio. Porque no hablamos de una cuestin balad, segn la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA) afecta en un mayor o menor grado a dos de cada tres trabajadores. En Espaa, el nivel medio de estrs es de 4,18, segn la escala de medicin aplicada por el INE: del uno (nada de estrs) a siete (muy estresante).Eludo entrar en el debate sobre lo recomendable de cierto grado de estrs como elemento motivador del equipo y mejora de la productividad, yo no lo creo. Quiz haya personas que trabajen mejor bajo estos condicionantes, pero el jefe debe saber distinguir entre unos y otros empleados, por lo que no es conveniente aplicarlo como norma, si bien es cierto que todos sabemos que el laboral es un entorno de presin. El problema surge cuando de la presin pasamos al estrs.Cmo afecta a la empresaEl estrs no es solo un problema del empleado que lo sufre. Es evidente, pero tengo la sensacin de que algunos tensan esta cuerda hasta que empiezan a sufrir las consecuencias en propia carne, que es cuando ms duele. Lo importante es no llegar a esa situacin. En la Gua electrnica para la gestin del estrs y los riesgos psicosociales, elaborada por la Unin Europea en el entorno de una campaa de sensibilizacin, se resumen algunas de las consecuencias de su mala gestin:La mitad de las bajas estn asociadas al estrs. Adems, las provocadas por esta causa acostumbran a durar mucho ms tiempo.Un coste empresarial dos veces superior a la baja laboral, tambin segn el clculo de la UE. Dificultad en la toma de decisiones, concentracin deficiente, fatiga e impuntualidad son las manifestaciones ms habituales de la falta de eficacia provocada por el estrs.Cinco posibilidades ms de sufrir un accidente. La falta de concentracin, el comportamiento arriesgado, el apremio y la falta de comunicacin anteceden a la cara ms dramtica de este problema.Dos de cada diez personas que abandonan un trabajo lo hacen por el estrs. Y antes de esta rotacin laboral mantienen un bajo compromiso con la empresa, tienen problemas de autocontrol, generan conflictos con los compaeros, muestran pensamiento negativo y gestionan deficientemente el cambio.Cmo debe actuar la empresaEl modelo de gestin de una empresa en su combate del estrs laboral va a depender en gran medida de su tamao y organigrama, pero en todos los casos puede seguir la siguiente estructura:1. SensibilizacinEl empresario debe mostrar que es consciente de que el problema convive en el da a da del empleado.Debe asegurar que todos tienen claro lo que es el estrs, para ayudar a prevenirlo y detectarlo en sus fases iniciales.Lograr el compromiso de todas las partes implicadas en su gestin. De poco vale que el empresario est muy concienciado si el comportamiento de sus directivos acta de detonante.Desarrollar y dar a conocer a los trabajadores la poltica sobre estrs seguida por la empresa, las personas que estn implicadas y los mtodos de seguimiento.2. EvaluacinSe trata de identificar los peligros y valorar el alcance del riesgo en cada empresa. En esta fase es importante dar prioridad a las personas y puestos donde el riesgo es ms elevado. Para empezar, se debe hablar con los empleados, dando prioridad a esos departamentos en donde se ha detectado una evolucin menos satisfactoria de sus tareas. Hay que entender que el control del riesgo por estrs es una accin continuada en el tiempo, por lo que es fundamental que quede constancia por escrito de los resultados de cada evaluacin.3. Determinacin de las accionesUna vez recopilada la informacin, se debe compartir con los trabajadores. El objetivo es analizar los riesgos de forma conjunta para conocer su naturaleza y origen, lo que debe servir para establecer prioridades y medidas concretas. Esta fase es muy importante, porque marca el camino que se ha de seguir, el plan de accin en el que todos los empleados deben estar implicados. Hay que comprender que no se trata tanto de crear comisiones ad hoc como que la materia est presente en las reuniones de cada equipo de una forma constante y natural. Este es el mejor caldo de cultivo para que el plan de accin funcione.4. Plan de accinAcciones preventivas: Muy relacionadas con el modelo de gestin empresarial, hay que evitar: situaciones de exigencia excesiva, falta de control de las personas, escaso apoyo, relaciones deficientes (donde se enmarcara el acoso), conflicto o falta de claridad de roles de competencias y responsabilidades, gestin deficiente del cambio y violencia por parte de terceros.Acciones correctoras: El empresario debe contribuir a generar un entorno de trabajo presidido por una comunicacin rpida de los problemas y una respuesta inmediata, confidencialidad en el tratamiento de los problemas, establecimiento conjunto de acciones, erradicacin del origen del problema, documentacin de un plan de accin y supervisin y modificacin del mismo si fuera necesario.Un inconsistente paternalismo no es el objetivo de este modelo de gestin, es la prevencin pero tambin la resiliencia, la capacidad de las personas para defenderse de un agente perturbador, mejorar la capacidad de aprendizaje, relacionarse mejor con su entorno y las personas y, en definitiva, gestionar bien sus emociones y mejorar su salud. Queda claro que combatir el estrs laboral tambin es misin del jefe, aunque solo sea para cuidar de sus propios intereses.