cultiva y practica la amabilidad

Carlos Mora Vanegas

“Una persona amable es aquella que escucha con
una sonrisa lo que ya sabe, de labios de alguien que no lo sabe”

Alfred Capus

“La amabilidad vuelve con una sonrisa al lugar
desde que ha partido”. Anónimo

Generalidades,concepto,  alcance, repercusiones

  

    Toda accion debe estar resguardada de
amabilidad, de tal forma, que garantice el no desperdicio de energia,
conflicto, respeto, simpatia, confianza , de ahi, que no debe ser descuidada,
todo lo contrario estar atento a nuestro comportamiento  a fin de generar un clima favorable, sobre
todo en nuestras interrelaciones.

      Que es la amabilidad?

  Al respecto senala definicion.de/amabilidad,
que la amabilidad es la cualidad de amable. Este adjetivo se refiere a aquel o
aquello que es afable, afectuoso o digno de ser amado. Por extensión, se conoce
como amabilidad a la acción amable: “Tenga la amabilidad de pasar a mi
despacho”, “Mirta se caracteriza por su amabilidad con los invitados”.

Además
de todo lo expuesto tenemos que subrayar el hecho de que la verdadera
amabilidad es aquella que nace de manera espontánea, natural y sin ningún tipo
de interés o de intención de conseguir algo.

   Todo ello sin olvidar que cuando se produce
esa amabilidad libre, universal y que ejerce como valor es cuando se puede
decir que el individuo que la lleva a cabo es una persona absolutamente madura.

  La amabilidad puede definirse como un
comportamiento o acto que resulta caritativo, solidario o afectuoso con otras
personas. Por eso engloba diversas actitudes, como la simpatía, la generosidad,
la compasión y el altruismo.

   Por otra parte,  opina Wikipedia, que la amabilidad es planta
delicada que sólo germina en “terrenos”, “climas” y condiciones especiales,
esto quiere decir, que se da a partir de contexto y un ambiente propiciador
donde la persona desarrolle una conducta amable. El terreno más indicado es el
hogar y poco después la escuela. El clima y las condiciones especiales de una
educación para la amabilidad, que ha de proporcionar el medio educativo en que
se desenvuelve el niño durante la infancia y la adolescencia, debe aportar y
despertar los siguientes sentimientos positivos:

AFECTO:
Sentirse aceptado y amado con sus cualidades y defectos. Percibir
que sus padres y educadores han escogido amarle y respetarle.

ALEGRÍA
COMO HÁBITO: Mostrarse satisfecho de vivir, de amar, de compartir el tiempo con
el educando, en una actitud divertida y desdramatizadora. Reír en familia con
frecuencia y contagiar la alegría sin reservas.

CONFIANZA:
Creer en su capacidad, en su bondad, en sus actitudes, permitirle que se
equivoque y transmitirle siempre el mensaje de que puede vencer las
dificultades, que seguiremos cerca para ayudarle, que con su esfuerzo e ilusión
conseguirá lo que se proponga.

ACEPTACIÓN:
Dejarle ser persona, valorar su singularidad, estimularle a pensar por si
mismo, pero con honradez y respeto a los demás. Recordar las palabras de Kabil
Gibran: “Tus hijos no vienen de ti, y aunque estén contigo no te pertenecen.
Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos, pues ellos tienen sus propios
pensamientos…”

SEGURIDAD:
Manteniendo una actitud coherente que le permitan a él, educándolo, conocer
nuestras reacciones y saber a qué atenerse. Pero la seguridad le viene al niño,
sobre todo, del ejemplo de normalidad y naturalidad en el trato diario y de
comprobar que los adultos sabemos reconocer nuestras limitaciones y defectos,
aunque no por ello desistimos en el empeño de ser mejores cada día. Vernos
humanos, limitados y capaces de pedir perdón, les da seguridad porque nos
sienten más cerca de sí mismos, más a su alcance.

Debemos
tener presente que amabilidad es la palabra dulce que anima, levanta, consuela
y fortalece, así como el rocío refresca y embellece las plantas marchitas. La
amabilidad es afabilidad en la conducta, naturalidad en el obrar, paz en el
semblante, benevolencia en la mirada. Se comunica y trasmite de un solo corazón
a los corazones de una familia o comunidad entera como la fragancia de una flor
que se difunde en derredor del lugar donde florece.

  Expone ademas  la ultima fuente mencionada, que  la amabilidad es una cualidad en la
cual se combinan el amor, la comprensión, la previsión, la empatía y la generosidad, pero para que sea una auténtica virtud debe estar libre
de segundas intenciones, incluida la autoestima. Siempre que nos entreguemos a los demás con un espíritucompletamente abierto, sin egoísmos, nuestra actitud es
una bendición. Un sencillo acto de amabilidad repercute en la red de relaciones
que nos unen al mundo y puede reavivar sentimientos positivos que se expanden a
los cuatro vientos.

   Agrega
Marc Chernoff, que la amabilidad en las palabras crea confianza y motivación.
La amabilidad en el pensamiento crea positividad y posibilidad. La amabilidad
de dar crea fuerza y amor. A través de la amabilidad tienes la capacidad de
hacer una profunda diferencia en las vidas que tocas, incluido la tuya propia.

 

Conclusion

Los
beneficios que genera la ambilidad son positivos , ya que como lo comenta albislenys-laamabilidadcomovalor.blogspot.it
, la amabilidad es una virtud que facilita de
tal modo las relaciones interpersonales, que cuando ella está presente todo se
hace fácil, grato. La amabilidad es fruto de una buena educación, que consigue
con el tiempo moldear el carácter haciéndolo sin aristas, capaz de conciliar lo
que se le presenta como hostil. Hay que apostar por este valor, que no es
propia de los débiles.  La amabilidad se va extendiendo indistintamente
entre los hombres y mujeres. No es fácil ser siempre amable. La amabilidad
exige un autocontrol que no es fruto precisamente de una actitud débil, sino
por el contrario de una decisión firme de no querer dejarse dominar por
los  estados de ánimo. 

*Fuentes
especificadas

Exatec-Egade

Consultor-asesor
de Deproimca

Docente
de postgrado UC. Faces

Comportamiento
Organizacional, Mercados.

Carmorvane@gmail.com