de dónde saco una idea para crear una start-up?

por Emilio J. González

Uno de los cambios más llamativos que se está produciendo en la sociedad estos últimos años se refiere a la actitud de los españoles hacia el emprendimiento. En el pasado, tan solo el 20% de la gente consideraba la posibilidad de crear una empresa, mientras que el 80% restante quería ser funcionario o, cuando menos, tener un trabajo seguro y de por vida. Hoy, sin embargo, las encuestas dicen que el 47% de los españoles considerarían la posibilidad de crear una empresa.

Este cambio de mentalidad tiene mucho que ver con las consecuencias de la crisis económica, pero también con el hecho de que el desarrollo de internet abre todo un mundo de posibilidades empresariales impensables en el pasado. Hay muchas personas que quisieran aprovecharlas creando su propia start-up. ¿Problema? Que es necesario tener una idea de negocio.

Para ayudar a estas personas, el empresario tecnológico de éxito Daniel Gulati publicó en la Harvard Business Review un artículo titulado Five Sources of Start-up Ideas, lo que se puede traducir como Cinco fuentes de ideas para start-up. Para realizar su estudio, Gulati llevó a cabo una encuesta entre cincuenta emprendedores durante las etapas de financiación, crecimiento y venta o salida a bolsa de las empresas. A partir de ellas Gulati encontró que el 90% de las ideas de estos emprendedores para crear sus empresas provenían de las cinco fuentes que explicamos a continuación.

La primera de ellas es la existencia de un problema real en la vida que una persona quiere resolver y decide hacerlo creando una start-up. Esta fuente de ideas es, con diferencia, la más importante y tiene su origen en la frustración que el emprendedor experimentaba en su vida personal ante este tipo de problemas. Gulati pone el ejemplo de Kent Plunkett, quien fundó la empresa Salary.com porque quería contratar una secretaria y no sabía cuánto debía de pagarla. Su start-up se convirtió en la mayor base de datos sobre sueldos y salarios del mundo y cuando la sacó a bolsa en 2007 tenía un valor de 175 millones de dólares.

La segunda fuente es conocer a alguien que tiene alguna habilidad o talento especial y el emprendedor decide crear una empresa junto a esa persona. Por ello, si se quiere empezar un negocio, es importante prestar atención a las personas de tu entorno, en especial del laboral o de la universidad. Recuerden que Mark Zuckerberg creo Facebook con compañeros de la Universidad de Harvard, aunque luego terminara en juicios con ellos. Recuerden también, y en relación con la primera fuente, que la razón de crear Facebook fue resolver el problema de cómo facilitar las relaciones personales entre los alumnos de la Universidad, sobre todo para personas con problemas para las relaciones sociales.

Quien puede tener ese talento o habilidad, o una pasión especial, es el propio emprendedor, quien logra convertir eso en un negocio. Esta es la tercera fuente de ideas. En este sentido, Gulati recomienda sentarse durante una hora a poner por escrito todo un inventario de talentos, habilidades y pasiones porque la idea para una start-up podría estar ahí. Los emprendedores que sacan sus ideas de esta fuente se conocen bien a sí mismos y buscan formas innovadoras de transformar su experiencia laboral y sus hobbies en verdaderos negocios. Gulati pone el ejemplo de Alexa von Tobel, quien combinó su deseo de ayudar a los millenials -las personas nacidas entre 1981 y 1995- con su capacidad para articular cuestiones financieras complejas y consiguió recaudar más de cuarenta millones de dólares para crear LearnVest, una empresa online de planificación financiera.

La cuarta fuente de ideas deriva de la experiencia profesional. Después de trabajar una serie de años en un sector se puede detectar una necesidad de los consumidores que nadie satisface. Si se aprovecha la experiencia para detectar esas necesidades, lo que se encuentra, entonces, son oportunidades de negocio que surgen de esos años de experiencia y de los conocimientos del sector y del consumidor adquiridos a través de ella. De paso, esa misma experiencia es importante para no cometer errores de principiante que puedan dar al traste con el proyecto empresarial. Este es el caso de Francois de Lame y Jennifer Fitzgerald -el ejmeplo que pone Gulati en su artículo- quienes habían acumulado mucha experiencia en el sector asegurador y un gran conocimiento del mismo antes de fundar KnowltOwl, un buscador online de seguros personales.

La última fuente de ideas es la experiencia de los demás. Se trata de investigar ideas de negocio que han funcionado en otros sitios y trasladarlas a proyectos empresariales en aquellos lugares donde no se han puesto en marcha ese tipo de ideas.

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