de la cultura del hacer a la cultura del ser

por Jorge YarceCuando hablamos de HACER, en general, estamos refirindonos a la capacidad productiva, al producir, a la dimensin tcnica de las acciones humanas, su resultado prctico y si nos referimos al OBRAR nos referimos al actuar voluntario de la persona que interioriza el HACER.El HACER (actividad, quehacer, accin productiva) conduce al tener (cosas, conocimientos, habilidades, medios): pero una cultura del HACER y del TENER debe ser traducida en una cultura del OBRAR, o sea, del trabajo que busca realizar a la persona y que la hace trascender. Y de ah se pasa a una cultura del SER que integra el HACER y el TENER en el OBRAR y el SER.CULTURA DEL HACEREl que hace se puede quedar en lo que hace y nada ms. No se trata de un juego de palabras para llamar la atencin sino de una dura realidad que se constata cada da.Hacer es fcil y no requiere necesariamente un empeo espiritual.Basta con moverse en las diferentes variaciones de la actividad humana para encontrar gente que hace constantemente, incluso con ayuda de la tcnica.Esto no implica una valoracin negativa de las personas que hacen o que llaman a ese hacer, trabajo.El hacer es lo que hacen las mquinas y la persona rutinizada, sujeta a un trabajo que no le permite crecer dentro de s.Palabras que identifican el hacer Tener, estar, sentir, poseer, dinero, xito, hablar, consumo, ruido, imagen, poder, posicin, gastar, moda, capital, dominar, placer, tcnica, recursos materiales, gastar.Consecuencias de la cultura del hacer: Adiccin al trabajo o activismoMaterialismo de la accin.Terminar haciendo para tenerPrima la produccin no la personaEn el orden laboral tambin puede ocurrir que al eempleado o colaborador se le de un trato en que lo que importa es su produccin y lo dems se subestima.A pesar de todo lo que se afirma en cuanto a la primaca de la persona como centro de la organizacin, hay muchas empresas que dicen eso pero hacen lo contrario ante ciertas exigencias de productividad y competitividad.Caen en la trampa de despojar a sus empleados de lo que los hace ms productivos y ms comprometidos con el futuro de la organizacin.Si la persona hace y se hace continuamente, no quiere decir que por ah se llegue al ser personal, al crecimiento interior.Tener para poderLa persona tiene las cosas que hace o produce y mantiene un haber de cosas que le rodean y utiliza.Tiene unos medios, entre ellos el dinero. Si esos medios los convierte en fines, distorsiona su obrar y pone en peligro su autntica satisfaccin, incluso su felicidad por la confusin entre tener y ser.Este est depauperado, descuidado y aquel est crecido, toma ventaja en el proceso.Hay que saber tener, saber ser propietario, poseedor o usuario de las cosas. Conocerlas y usarlas sin compartir el ser con ellas. Si lo comparte, deforma la realidad y la invierte: personifica a las cosas (las quiere, se le meten en el alma) y cosifica a las personas (las trata como si fueran cosas acabadas, terminadas, distantes, indiferentes).Peligros de la cultura del hacer:Materialismo y consumismoInflujo desorbitado de la publicidadEl xito econmico constituye la felicidadBsqueda de posicin social ante todoComprar, gastar, cambiar de modaEn la medida en que el protagonismo del trabajo se lo lleven los medios que empleo en l, pierde su sentido humano porque el verdadero protagonista es la persona.El riesgo que se corre es muy claro: tener todas las capacidades y habilidades necesarias para producir, para generar resultados, pero si lo que queda en la persona es nicamente la fatiga del trabajo, ah empiezan los problemas porque se produce un desdoblamiento, una separacin contraria a lo que debera ser.Esta es la causa de muchos cansancios mentales, de muchos desencantos con la vida de trabajo, con un determinado trabajo cuando pasan muchos aos de estar hacindolo.A veces se desconoce la causa o nos desesperamos en su busca, o acabamos por pensar que es el destino que nos toc y que no hay nada que hacer al respecto.Todo lo contrario. Temprano o tarde nos tenemos qu preguntar por el sentido de lo que hacemos, si avanzamos, si crecemos como personas, o si el hacer, el trabajo por ejemplo, nos vaca interiormente, nos deja sin fuerzas, nos produce una insatisfaccin psicolgica o vital o un vaco contrario a la plenitud que buscamos.Aqu no tienen importancia tanto las palabras como que podamos delimitar bien nuestros sentimientos para saber si se trata de una frustracin, de un fracaso, del xito mal entendido, de una experiencia, de una falta de preparacin o de que no asumimos profundamente lo que hacemos todos los das.No todo el mundo es consciente de esta situacin. Slo aquellas personas que se preguntan por el sentido de lo que hacen.Hay sntomas que delatan que una persona, por muy elemental que sea su oficio, esta envuelta en formas de hacer que eluden la pregunta por el sentido de su trabajo y de ste en su vida.LA CULTURA DEL SERSi el hacer se personaliza, tiene que interiorizarse y convertirse en obrar. Es decir, no se limita a la actividad en s ni a las cosas que resultan del simple hacer.Se convierte en accin interiorizada pero operativa, en obrar, es decir, en un trabajo que la persona hace y controla desde dentro de s misma.En esa misma medida, el hacer, a travs del obrar, se conecta con el ser, porque se integra en la conducta activa del hombre y enriquece su personalidad y llega a comprender que su ser se logra ms plenamente en el dar y servir a los dems.Palabras que identifican el ser: dar, servir, generosidad, amor, dedicacin, disponibilidad, afecto, respeto, solidaridad, comunicar, positivo, corazn, iniciativa, creatividad, voluntad.Tiene que mediar una voluntad que interiorice el hacer y lo vuelva humano, o sea un obrar que denominamos trabajo.Pero la persona no se limita a ese hacer, va ms all, est llamada a apropirselo de una manera inteligente. En esto consiste el obrar:Hacer un trabajo cualquiera quedndose, por decirlo as, con el control de la situacin.No dejarse absorber, ni dominar por el trabajoEs importante dar resultados pero ms importante es crecer interiormenteLa prioridad es que el trabajo me lleve a la calidad de vidaTrabajar con intensidad, orden y constanciaCuando yo no logro convertir lo que hago en obrar con sentido (riqueza subjetiva y espiritual del trabajo), derivo en lo opuesto: lo que cuenta son los resultados cuantificables, lo que entran en el mbito de la tcnica y de lo econmico ya administrativo.A todo lo dems se le considera fuera de contexto o simplemente no se lo tiene en cuenta.No basta con tener los cinco sentidos en lo que se hace (concentracin, intensidad, orden y constancia).Hay que unirle el sentido de lo que se hace: lo que se busca, lo que se quiere, lo que se logra, lo que se siente, lo que me afecta a m y afecta a los dems.Dar , servir y ser solidarioAl hacer cosas, en el sentido de produccin, de servicio o de trabajo, la persona est poniendo en juego su voluntad, de todas maneras.Si lo hace explcita y advertidamente, busca un sentido, su hacer va hacia el obrar, enlazado por el querer.Si no lo hace explcitamente, la voluntad implcitamente esta aceptando el acostumbramiento, la rutina o la despersonalizacin del hacer.Un campo donde esto puede observarse ms directamente es el de la posesin de las cosas fruto de la produccin o del servicio, los resultados del trabajo en trminos de cosas o de bienes que consigo como fruto mecnico del mismo: el dinero que representa la remuneracin que recibo por mi contribucin particular a la cadena de la produccin o del servicio en una empresa.Yo debo darme cuenta que no me limito a contribuir: colaboro, entrego, sirvo, construyo empresa, aporto a la sociedad, logro mi calidad de vida, ayudo a que los dems la alcancen.Pero en realidad no basta con eso. Se quiere y necesita algo dems entidad. En el fondo, a la persona no le basta tener o poseer cosas.Tiene que ir ms lejos, salir de s, y esto slo lo logra con el dar, con el donar, con el dar sin perder lo que se da, lo que se tiene, con el servir.Proceso en el cual surge la generosidad, que no necesariamente est ligada al tener, porque puedo darme sin tener mucho que dar en el orden material.Cuando la generosidad se pierde y el tener es amo y seor del pensamiento y del obrar, tiene sentido la expresin: Esta persona es tan pobre que lo nico que tiene es dinero.Y al contrario, cuando la generosidad es el amor y seor del pensamiento y del obrar, tiene sentido un comportamiento como el de la Madre Teresa de Calcuta quien, al decirle alguien:Lo que usted est haciendo yo no lo hara ni por un milln de dlares, reaccion diciendo: Yo tampoco lo hara por ninguna suma.La persona da porque es un ser con intimidad, que se abre al otro, un ser que comprende que su vida como tarea es aadir al tener el dar, el servir, y esto es amar,Amor que resume todas las actitudes del hombre, un amor recproco que dignifica, que no se cansa de dar, que comparte y colabora, con la esperanza puesta ms en los otros que en s mismo.

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