diez pasos para crear tu primer producto

María Marco
Reconozcámoslo, es muy probable que tu primer producto fracase. La creación de un producto o servicio de éxito consiste en idear modelos, modificarlos, redefinirlos, cometer errores, aprender y repetir, y todo ello de una manera constante. Esto puede sonar a desorden caótico, pero existe un proceso detrás de todo ello. Un proceso que puede aplicarse no sólo para tu primer producto, sino también a tu startup, página web, o pequeño negocio.

Partiendo de mi experiencia como diseñador en serie, innovador y emprendedor, estos son 10 pasos para la creación de tu primer producto:

Conocerse a uno mismo. La vida de un emprendedor no es la del resto del mundo. Está repleta de fracasos, incertidumbres y noches sin dormir. Pero, en ocasiones, nos encontramos con esas pequeñas visiones que solo un emprendedor es capaz de reconocer, y “ahí está”, un pequeño paso hacia tu meta. Si consideras que te encuentras preparado para comprometer tu vida con tu producto y gestionar los altibajos, sigue leyendo …
Llenar el vacío. Tal vez ya tengas en mente esa idea, o tal vez no. De cualquier manera, debes identificar el hueco de mercado que deseas ocupar. Podría tratarse de una necesidad de mercado tanto física como emocional. Por ejemplo, un bastón con un diseño mejorado llenará un hueco físico al mejorar las condiciones de inmovilidad de una persona. Unos altavoces con forma de juguete (mi primer producto, Headphonies) llenaron un vacío emocional, la satisfacción de la felicidad. Para decidir qué producto fabricar es necesario conocer el comportamiento del consumidor y dónde se encuentran esas lagunas.
Investigar. ¿Qué se mueve por ahí afuera? Este es un paso muy importante para determinar si desarrollar o no tu producto y cómo hacerlo. Debes identificar a la competencia a través de la investigación de las características, precios, tamaños, distribución y diseño. Si te encuentras con un producto similar, tal vez haya un hueco en el mercado en el que podrías posicionar el tuyo de un modo diferente. Hay gente que prefiere correr más riesgos en la creación de algo nuevo, mientras que otros prefieren la vía más segura y se deciden por seguir los pasos de otro innovador. Revisa el paso uno, conocerse a uno mismo. Y decide qué nivel de riesgo estás dispuesto a correr.
Definir los requisitos. ¿Cuáles son los requisitos mínimos para ocupar ese hueco? Cuando se está empezando a lanzar un producto, no se añaden un montón de “características” con el fin de deslumbrar a los clientes. Al incorporar los requisitos mínimos, podrás conocer lo que el cliente realmente desea. Haz algo que funcione primero, guarda las campanas y silbatos para la versión 2.0.
Diseñar varias versiones. Idea tantos modelos y versiones del concepto inicial de diseño como puedas imaginar. Aquí es donde te colocas el sombrero creativo. Echa a volar tu creatividad, a lo loco y a lo imposible, y así llegarás a soluciones únicas e innovadoras. Tus bocetos puede que sean bastos, inacabados, o feos, cualquier cosa menos perfectos.
Seleccionar tus mejores modelos. Elige entre 1 y 3 de los modelos que más te gusten y decide qué características son las mejores en cada uno de ellos. Entonces haz una combinación de todas esas ideas juntas, creando diferentes maquetas y versiones. A continuación, deberás redefinir cada detalle hasta que esté listo para el siguiente paso.
Crear un prototipo. Crea tu primer prototipo impreso en 3D o incluso hecho a mano. Si va a crear un sitio web o aplicación, utiliza alguna herramienta para ponerlo en contexto. Existen un montón de maneras económicas de realizar prototipos hoy en día, como comprar una impresora 3D barata, hacer un modelo tallado en gomaespuma y madera, y otras herramientas web como MockFlow o Adobe Illustrator.
Probar con usuarios. Consigue que tus clientes potenciales prueben el prototipo y te proporcionen información sobre el mismo. No necesitas tener un prototipo que funcione de manera sofisticada. Lo más importante es conocer cómo interactúan los usuarios con tu producto.
Definir el diseño. Una vez que conozcas bien lo que funciona y lo que no del producto y sus características, es hora de empezar a mejorar la funcionalidad y la estética. Aquí es donde se toca el tema del atractivo, elegancia..
Hacer surgir tu producto. Una vez confirmado el hueco de mercado y finalizado el producto, es el momento de ¡crearlo!. Empieza poco a poco y de forma sencilla. Manda fabricar las mínimas unidades que te sea posible, o crea la versión sencilla de tu sitio web o aplicación. Va a ser tu primera presentación frente a un mercado real y todavía quedan muchas lecciones por aprender.
Enjabona, lava, y repite. Recuerda que este es un proceso en evolución. Debes estar en constante creación de prototipos y de perfeccionamiento. Independientemente del éxito o fracaso de tu primer lanzamiento, toma nota de todo lo que hayas descubierto y comienza de nuevo. Poco a poco estarás cada vez más cerca del éxito.