el impacto de los cambios generacionales

Fernando Ojeda Llanes

En escritos anteriores he mencionado que la clasificación de empresa familiar no es precisamente por su tamaño, ni mucho menos su calidad de gestión de dirección, sino el que la propiedad y la dirección esté en las manos de uno o más miembros de una misma familia.

En esta ocasión deseo mencionar que una de las causas en que las empresas familiares entran en crisis es por la falta de una comunicación efectiva entre los miembros de la familia que laboran en la empresa y que tienen a su cargo funciones directivas, también cuando unos familiares tienen parte de la propiedad y delegan en otro también familiar la administración total del negocio.

Una de las partes importantes que hacen crisis en las empresas familiares es el ingreso de los hijos del fundador, aun cuando causa entusiasmo en la familia, no deja de haber dificultades en esos momentos.

El principal problema es que el padre es padre en la casa y jefe en la empresa, en tanto los hijos verán a los padres como tales aun siendo jefes en la empresa. Esta confusión trae conflictos con toda facilidad provocando discusiones que no van a favor de la calidad del trabajo ni de la vida familiar.

Otro aspecto fundamental es cuando los padres que siendo propietarios de una parte importante de la empresa pero no participan de su operación, insisten en la colocación de sus hijos en posiciones directivas de la empresa, sin tomar en cuenta su preparación y experiencia y no digamos su madurez.

También es importante considerar que la visión y estilos de dirección del padre o líder de la familia y de los hijos por lo general no son coincidentes.

Por regla general cuando los hijos terminan sus estudios y se integran a la empresa tienen interés de aplicar lo estudiado en la Universidad tratando de que el padre se sienta orgulloso por este suceso; por tanto, suelen iniciar en la empresa una serie de cambios que el padre muchas veces no está dispuesto a aceptar y los hijos inician una serie de críticas en su contra por no aceptar lo que para ellos son formas modernas de administrar el negocio.

El padre de familia se enfrentará a los hijos diciéndoles que él ha sido el fundador de la empresa y todo lo ha realizado para que ellos se beneficien y es cuando les expresa que ellos tendrán que hacer a como dé lugar lo que les diga, rompiéndose la comunicación.

Esto sucede más seguido cuando el padre que siempre ha sido un gran emprendedor y conocedor de los negocios tiene una visión que no ha sabido compartir o hacerla sentir a los hijos para que se comprometan e implementarla en el negocio.

Problema continuo es cuando un familiar que labora en la empresa está en forma constante capacitándose con cursos de actualización en diferentes áreas; este familiar podría tener diferente percepción de la organización de la empresa e intentará aplicar cuanto curso haya estudiado.

Si el familiar no tiene una comunicación adecuada con el que está dirigiendo la empresa cuya percepción puede ser diferente, la crisis se incrementa debido a que el familiar actualizado se enfrenta al personal del área donde pretende implementar sus nuevos conocimientos. Para este familiar se recomienda prudencia y comunicación y que tome en cuenta que no todo lo que se aprende por fuera puede implementarse en una empresa en un momento determinado. Debe vender la idea respectiva a quien corresponda, cuya percepción no es coincidente, no aplicarla a como dé lugar por la influencia que tiene como familia.

Con base en todo lo anterior podemos observar que la principal causa de las crisis en las empresas familiares es que no se tenga la comunicación adecuada en el momento oportuno, todo debe platicarse entre los miembros de la familia y cuando se trate de incursionar en áreas de la empresa debe dialogarse con el principal directivo, más aun si es familiar.

Lo desafortunado es que estos momentos de crisis se presentan en el interior de la empresa con enfrentamiento de los familiares en presencia y a la vista del personal de la misma, lo que causa malestar y desmotiva a los ejecutivos no familiares.- Mérida, Yucatán.