el momento de las pymes hormigas

Por MARIO CANTALAPIEDRA(@mcantalapiedra)

Suele ser nota caracterstica de las pequeas y medianas empresas espaolas su excesiva dependencia de la financiacin concedida por las entidades de crdito. Existe consenso en cifrar sta en torno al 80 por ciento de los recursos financieros totales, muy alejada de los datos que se manejan en otros pases, como Estados Unidos, donde la financiacin bancaria solo supone alrededor del 20 por ciento del total.

Lo cierto es que en la Espaa de antes de la crisis, las pymes no tenan excesivas dificultades para acceder a la financiacin bancaria y, a pesar de que sus balances mostraran evidentes descompensaciones financieras, la abundancia de crdito tapaba las vergenzas y pareca minimizar los riesgos, consolidando esta situacin de dependencia del banco. El problema es que cuando este crdito se par en seco, estrangul a muchas compaas que no tenan un plan B en materia de financiacin y el castillo de naipes se derrumb.

Precisamente, si alguna enseanza debe extraerse de la crisis vivida en este mbito de la financiacin, es que cuando llegan periodos con dificultades, la probabilidad de supervivencia de una empresa, sobre todo si es de pequea dimensin, puede depender directamente de las fuentes alternativas al crdito bancario que haya podido generar. Y es en este punto donde surge el concepto de autofinanciacin a travs de las reservas generadas, que es con frecuencia motivo de debate y hasta de posturas enfrentadas entre los socios de las empresas. Fundamentalmente me estoy refiriendo a los beneficios generados que no han sido objeto de reparto va dividendo y que se constituyen de forma voluntaria por parte de la empresa como fuente financiera propia. En principio, antes de plantearse la dotacin de estas reservas de tipo voluntario, la empresa tendr que cumplir con sus obligaciones legales en esta materia y dotar, a partir de los beneficios que se obtengan, la reserva legal, las reservas estatutarias y las reservas especiales.

Reserva legal

La legislacin actual en materia de sociedades obliga a destinar una cifra igual al 10 por ciento del beneficio del ejercicio a reserva legal hasta que sta alcance, al menos, el 20 por ciento del capital social. De este modo, una sociedad que tenga un capital social de 50.000 euros, deber destinar a reserva legal un porcentaje mnimo del 10 por ciento del beneficio de cada ejercicio, hasta alcanzar el lmite de los 10.000 euros. La legislacin vigente tambin seala que la reserva legal, mientras no supere el lmite indicado, solo puede destinarse a la compensacin de prdidas en el caso de que no existan otras reservas disponibles suficientes para este fin.

Reservas estatutarias

Los estatutos de la sociedad, en cuanto a reglamento de carcter interno que regula su funcionamiento, pueden establecer la dotacin de este tipo de reservas, que suelen consistir en un porcentaje del beneficio del ejercicio, pudiendo modificarse por la Junta General de la sociedad, si as se desea. Los estatutos de la sociedad deben especificar bajo qu condiciones se podr disponer de estas reservas.

Reservas especiales

Se crean por cualquier otra disposicin de carcter obligatorio que afecte a la sociedad.

Reservas voluntarias

Se constituyen libremente por la sociedad y, a diferencia del resto de reservas sujetas a formalidades legales que dificultan su aplicacin posterior, son de libre disposicin para la empresa.

Pues bien, una vez que la empresa ha dotado las reservas de tipo obligatorio (legal, estatutarias y especiales), puede optar con el beneficio restante entre repartir dividendos a sus accionistas o dotar reservas voluntarias, y es aqu donde puede surgir el debate y hasta las discrepancias que comentaba anteriormente. Por un lado, pueden existir socios que prefieran el reparto sistemtico de los beneficios va dividendo buscando una recompensa a su inversin, mientras que otros pueden preferir dotar reservas voluntarias que fortalezcan el balance de la empresa y reduzcan la dependencia de los fondos ajenos, entre ellos de los bancarios.

Aunque las dos posturas son lcitas, llevado al extremo podramos asimilar esta situacin a la fbula de la cigarra que en verano se dedica a cantar y disfrutar mientras la hormiga recoge y almacena comida para el invierno. No pienses que se trata de renunciar al cobro del dividendo, sino de condicionarlo a la existencia de una estructura slida financiera en la empresa que est marcada por el equilibrio entre las fuentes de financiacin propias y ajenas. En este sentido, el invierno de la crisis ha demostrado que muchas pymes hormigas, gracias a las reservas generadas y acumuladas a lo largo de los ejercicios, han podido sobrevivir a la restriccin del crdito bancario, mientras que otras pymes cigarras no han podido hacerlo. Quizs ahora, con la leccin aprendida, sea el momento de gestionar nuevas pymes hormigas que se consoliden en el tejido empresarial espaol.

A %d blogueros les gusta esto: