emprender, hay que desprenderse

Oscar Conti

Ya tengo ideada la imagen del negocio, no doy ms, quiero lanzar el emprendimiento de una buena vez, me deca una emprendedora cuando nos encontramos despus de un tiempo en el que, supuestamente, preparara unas muestras de sus productos. Las muestras no estaban, pero ya tena la grfica que usara en su potencial (hipottico) local.
Sin duda para ser emprendedor hay que tener, entre otras cosas, una cuota enorme de paciencia. Adems, es bueno recordar que, emprender no es soplar y hacer botellas.

Muchas veces, cuando tenemos una idea comercial creemos que ya tenemos un negocio. Si esto fuera tan simple, todos seramos exitosos empresarios.

Una empresa, sea cual fuere, es el producto de una idea implementada correctamente en el momento y lugar adecuados. Con esta definicin algo pomposa, pretendo expresar la necesidad de socializar a la idea, posicionarla fuera de nosotros, aunque nos pertenezca. Esto evita caer en el enamoramiento de nuestras ideas y el enceguecimiento que esto puede provocarnos.

Una idea de negocio debe ser sometida a una prueba de viabilidad operativa y comercial. De nada sirve que tengamos ideas imposibles de poner en marcha y/o que las mismas no cuenten con un mercado demandante.

Cuando hablaba de socializar a las ideas quera expresar la importancia que tiene no caer en la tentacin de evaluarlas usando para ello la autoreferencia. Si esto sucede es muy posible que nos parezca estupenda y que imaginemos una larga cola de clientes deseosos de adquirir nuestro producto (bien o servicio). Vale aclarar que esto nada tiene que ver con ser optimista.

En esta etapa de evaluacin no hemos invertido dinero, simplemente nos hemos dedicado a jugar a que la llevamos adelante. Con jugar me refiero literalmente a jugar como cuando ramos nios. Lo nuestro era un juego sagrado. Cundo conducamos un colectivo ramos conductores de colectivo y no haba nadie ni nada que pudiera convencernos de lo contrario.

Ya grandecitos tememos equivocarnos y nos tomamos las cosas seriamente, con lo que dejamos de jugar y hasta nos terminamos sintindonos empresarios de ideas. Le damos forma a las ideas de negocios. Las emprolijamos tanto, las hacemos tan redonditas, tan perfectas, que se convierten en ilusiones. Es comn que confundamos seriedad con rigidez.

Una vez que la idea ha pasado las pruebas de factibilidad, podemos sentirnos orgullosos y alegres por contar con un proyecto comercial al que se lo deber analizar nuevamente, con ms detenimiento, para evaluar si es comercial y operativamente viable.

A quin le ofrecer mi producto, cmo har para que conozcan mi oferta, a quin le estar quitando clientes (competencia), ventajas y desventajas concretas frente a los actuales negocios establecidos, cul es el precio promedio de mercado del producto que ofrecer. Vale repetir que no sirve la autoreferencia.

Tambin es imprescindible conocer si puedo sostener operativamente el proyecto. Cuntos productos puedo elaborar con mi capacidad instalada, qu me hara falta para poder producir X cantidad de mi producto, qu opinan aquellos que pueden ser potenciales consumidores sobre mi producto, cul es el capital total que requerira para poner en marcha el proyecto.

Esta etapa previa a lanzar un emprendimiento es extremadamente creativa, es cuando el espritu del emprendedor hace su aparicin. Con lo que tiene se las arregla para ir avanzando en un camino de incertiduble.

Si me viene a ver un emprendedor que quiere fabricar camisas, lo mnimo que ese emprendedor debe mostrarme son algunas camisas que ha diseado y elaborado. De nada sirven las palabras.

El emprendedor es la materia prima del proyecto. Sin l no hay emprendimiento. Cuando intentamos darle mucha forma, nuestra idea se queda instalada en nosotros y no nos damos cuenta, o nos olvidamos, que los negocios se hacen en el mercado. Es tanta la fuerza social de las creencias sobre temas referidos a las actividades comerciales que muchos emprendedores se pierden en el camino intentando darle forma a alguna idea tomada como la idea, imposibilitando el proceso de recrear a dicha idea. Incluso, en esta etapa tambin es posible matar ideas, para darle la bienvenida a otras nuevas.

Trabajar en un emprendimiento se asemeja a aquellos tiempos en los que jugbamos con arcilla. Amasbamos durante mucho tiempo, sin apuro. Todo emprendimiento requiere un tiempo de maduracin que depende, como es obvio, de cada emprendedor.

Un emprendimiento, requiere, sobre todo, que nos desprendamos de las creencias que dan por sentados ciertos aspectos que puede ser que no sean tal como creemos que son.

Autor: Oscar Conti