es la creatividad, estupido!

Franc Ponti

Por doquier la misma cancioneta: economa, dinero, productividad Hemos creado un nuevo becerro de oro que todo lo impregna. Incluso la poltica rinde cotidiano homenaje a la economa. Marcuse acert: el nuevo hombre unidimensional vive asfixiado y agobiado por lo material. Qu panorama

Me parece que el fin ltimo de nuestra vida no es tener ms o menos dinero. Seguramente estamos de paseo por aqu para intentar ser felices y, de paso, arreglar un poco las cosas. No es que est mal ganar dinero, lo fatal es convertirlo en la ltima finalidad vital, o casi.

Aqu cobra un papel especial la creatividad. Lejos de ser patrimonio de genios o iluminados, la creatividad libera nuestro potencial y nos aproxima a esta quimera esquiva llamada felicidad. Somos felices cuando somos creativos. Aunque el esfuerzo creativo a menudo implica cierta tensin (escribir, pintar, disear, calcular, dirigir) esta tensin nos hace humanos. Ser humano pasa en gran medida por crear, por innovar.

Los neurocientficos nos dicen que no hay inteligencia sin creatividad. Una persona inteligente pero poco creativa es como un mar fantstico en el que no se pueda nadar. La creacin es la expresin prctica de la inteligencia. Necesitamos dar rienda suelta a nuestra capacidad creativa. En caso contrario, nuestra inteligencia corre el riesgo de ser una simple puntuacin en un test.

Desgraciadamente sentimos miedo a la creatividad. Cuando nos percibimos como no creativos es porque los miedos dominan las pasiones. Serlo es expresar una pasin, una forma genuina y diferente de ver la vida. Lamentablemente, escuelas, universidades y empresas se empean en destrozar la creatividad de las personas. Break down the wall lo llamaba Roger Waters, de Pink Floyd. S, rompamos este muro. La creatividad es de todos, no de unos cuantos. Cuando escuelas, universidades y empresas liberen el potencial de la gente en vez de atarlo o juzgarlo, las cosas empezarn a cambiar.

Hay una inteligencia creativa, en efecto, de personas, equipos y organizaciones. Pero hay que movilizarla, actualizarla y proyectarla hacia el futuro. Es curioso, casi nadie nos ensea a desbloquear nuestra creatividad. Millones de personas se levantan cada da con cara de pena, se miran en el espejo y repiten, como mantra: No soy creativo. As nos va.

Otro problema es que asociamos creatividad e innovacin slo a tecnologa. Hemos visto en el reciente Mobile World Congress, en efecto, grandes y espectaculares novedades sobre el tema. Pero la innovacin va ms all. Innovan Mark Zuckerberg y lo haca Steve Jobs, claro. Pero tambin Pep Guardiola en ftbol o Ferran Adri en cocina, as como multitud de empleados annimos en cientos de empresas. Se innova tambin en el mundo social. No es una innovadora Ada Colau?

Creo firmemente que una de las soluciones a los problemas actuales es deseconomizar la realidad (todos los economistas, adems, se equivocan) y centrarnos en construir una vida basada en las ideas, los proyectos, las pasiones y la felicidad. La economa ya vendr a continuacin, como si fuera una actriz secundaria.

Obsesionarse por la productividad no puede sino llevarnos disgustos. Vivimos para ser productivos? La productividad, en todo caso, debe ser la resultante de la actividad de millones de personas apasionadas y felices. La productividad es algo a posteriori, nunca a priori. Hemos pervertido el sentido ms ntimo de la vida y las consecuencias estn a la vista de todo el mundo.

Necesitamos un cambio de valores de verdad, no un discurso simplemente vaco. No es ingenuidad. Es la creatividad, estpido!