evita que el pesimismo te derrumbe

Hay días en los que nos levantamos con el pie izquierdo y sentimos que una nube negra nos persigue por donde andemos. Cuando las cosas no empiezan a funcionar, es cuando nos sentimos tristes e inútiles, terminando enojados con nosotros mismos y el mundo que nos rodea.

Cuando todo se ve gris, es difícil ver el lado positivo de las cosas y nuestro optimismo se pierde entre tanta frustración. Cuando estamos dentro del problema, es difícil dimensionar lo que nos pasa y nos inunda una sensación de angustia.

Pero cuando todo parece verse perdido, te recomiendo que recuerdes algunas de las ideas de Happiness Proyect, una idea que pretende preservar para el futuro la sabiduría de antiguas generaciones.

Todo pasa
Este es un principio básico, pero cuando estamos frustrados nos cuesta recordar. Un bueno día siempre aporta nuevas cosas.

Recuerda tus logros
Cuando pensamos que no servimos para nada y las cosas no resultan como lo esperábamos, piensa en todo lo que haz conseguido antes. Si fuésemos tan malos, probablemente no podríamos haber cumplido las metas que nos propusimos en el pasado.

Especialízate en algo
Encuentra algo que realmente te apasione y en lo que seas bueno, así disfrutarás de tu vida cotidiana y será un buen incentivo cuando te sientas triste.

No te compares
El dicho “El pasto del vecino es siempre más verde” se ajusta a esta idea. Solemos pensar que el resto está siempre mejor que nosotros, pero no conocemos la realidad que ellos viven. Quizás, hasta se sientan peor que uno.

No quieras demasiado
Aprende a reconocer qué metas puedes cumplir y cuáles no. De lo contrario, cada vez que falles sentirás frustración. Alinea tus expectativas con tus capacidades, sólo así no te exigirás demasiado.

Si requieres de ayuda para reforzar estos aspectos de tu vida, escríbeme a info@felipeorrego.cl

Fuente: www.elconfidencial.com

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