fuerza interior y energía vital

Si buscamos una definición basándonos en la física, comprendemos que la fuerza (interna) es una manifestación de la energía (interior).
Es lícito preguntarse entonces, ¿Cuál es la energía que alimenta dicha fuerza?
En diversas tradiciones orientales se habla del Ki, chi o energía vital y se enseñan técnicas para aumentar y canalizar dicha energía.
Todas tienen en común el centramiento, el reunir la energía en el vientre, así como la visualización de dicha energía y los ejercicios físicos para desbloquear lo que impide que circule de forma natural y armónica por todo el cuerpo.
Cuando dicha energía está estancada se tiene la sensación de carecer de fuerza. Una de las primeras cosas a hacer para volver a sentirse lleno de energía es descrisparse, relativizar las situaciones, sonreírle a la vida.
Como dice el viejo adagio, si la situación puede resolverse, resuélvela, sino, no le des más vueltas.

Fuerza interior y acciones en el mundo
Hasta aquí hemos hablado de la persona consigo misma. Es importante señalar que las personas que viven en su fuerza interior suelen tener una acción hacia el mundo en formas diversas. Siguiendo la física… toda fuerza se expresa en la interacción. Es decir, que podemos realmente hablar de fuerza interior cuando esta ejerce una acción en el exterior.
¿Qué tipo de acciones realizan dichas personas? Se ha constatado, por ejemplo, que muchos de los que viven situaciones difíciles en la infancia acaban realizando labores dedicadas a ayudar a niños en dificultades, se hacen psicólogos o médicos o encuentran fórmulas para compartir lo que ellos encontraron en sí mismos.
Personas que han logrado salir de la miseria y de condiciones de vida duras ayudan a otros a lograrlo, compartiendo así su logro personal.
Se diría que la tendencia general de dichas personas es al altruismo y a la generosidad. Aquellos que saben lo que es sufrir saben también que aún en las situaciones más difíciles se puede aprender algo.
Se diría que un aspecto de la felicidad es el implicarse en la sociedad, hacer algo por los demás, compartir y vivir la vida con sentido y compromiso.
Cuando abrimos nuestro corazón con generosidad hacia los demás, recibimos mucho más de lo que ofrecemos, en forma de bienestar personal. Dar y darse es el mejor remedio para combatir la soledad, las dificultades económicas y el temor al futuro.
“ No te quejes de la oscuridad, enciende una vela” Proverbio chino