gerencia de la felicidad, el nuevo paradigma en recursos humanos

Redacción Red de Empresarios Visa

Apoyo
Cuando hablamos de Recursos Humanos, pensamos de inmediato en un segmento de la empresa dedicado a reclutar elementos de calidad y gestionar su óptima integración a la empresa.

El problema es que dicha gestión se ejecuta de acuerdo con parámetros numéricos o resultados, sin otorgar el valor debido a indicadores de carácter humano, tales como la satisfacción laboral, el compromiso del trabajador con sus labores y las facilidades que ofrecen las compañías para que sus colaboradores crezcan junto a ella.

Los expertos indican que no es malo que las empresas operen en función de metas estratégicamente delineadas. El error estriba en valorar el desempeño de los empleados sin tomar en cuenta dos aspectos decisivos: 1) la personalización del trabajador y 2) las condiciones que facilitaron o dificultaron el accionar del mismo.

Y es que, como bien asevera el portal talentoenexpansion.com, en los informes anuales lucen muy bien los indicadores de máxima productividad, pero brillarían más si incluyeran referencias al valor agregado que aportó cada individuo, a las dificultades que atravesó para cumplir sus propósitos y a las facilidades que le otorgó la firma para cumplir sus cometidos.

Ante este panorama, y como parte de un proceso evolutivo de los Recursos Humanos, surge un nuevo modelo de gestión: la Gerencia de la Felicidad. Se trata de un esquema inclusivo, que mira a los empleados como personas que necesitan disfrutar sus labores para crecer.

Como dice Accenture, en su informe de tendencias RRHH 2014, la idea es ayudar a las personas a ser más eficientes. Para lograrlo, añade talentoenexpansion.com, no hay otro camino que gestionar la motivación y crear experiencias de trabajo maravillosas.

¿QUÉ HACE LA GERENCIA DE LA FELICIDAD?

Según datos recabados por el portal catalán tucoach.eu, un Gerente de la Felicidad se encarga de:

– Diseñar iniciativas de motivación.

– Fomentar el respeto en el área laboral.

– Abrir canales de comunicación eficaces con los empleados.

– Destinar el tiempo necesario para atender las inquietudes de cada trabajador.

– Promover dinámicas de relajación e interacción para reducir el estrés.

– Infundir optimismo en todo el personal.

A %d blogueros les gusta esto: