la importancia de mantener el control de tu vida

Carlos Mora Vanegas

      Todo tiene
belleza, pero no todo el mundo puede verla.Confucio.

         A cada uno corresponde estar atento,
despierto en todas nuestras acciones, manejo de nuestros pensamientos con la
finalidad de asegurar un comportamiento que nos garantice, resultados
positivos, felicidad, armonia, seguridad, 
control de nuestras emociones, sentimientos que indiquen que realmente
mantenemos un buen control de nuestra vida y no que otros lo hagan por uno.

     Al detenernos a leer este escrito, ya
habremos transitado un buen tiempo por esta dimension y se supone que hemos
aprendido de ello, sorprendiendonos  como
nos comportamos, actuamos, sobre todo, como controlamos nuestra vida, si
realmente nos hemos preocupado al respecto, desde luego, sabremos si realmente
manejamos bien nuestras emociones, sentimientos, conducta o si nos hemos
descuidado permitiendo  que otros son los
que nos manejan, nos controlen,

   Sobre ello, en un escrito de Aida Baida Gil,
comenta, que hace poco empezo  a leer el
libro “Feel the fear and do it anyway” De Susan Jeffers, un libro que ha
vendido más de dos millones de copias en todo el mundo, llamandole la
atencion,  especialmente el capítulo
sobre tomar las riendas de tu vida.

 Agrega en su escrito, que es fácil pensar que
los demás tienen la culpa de lo que nos pasa, que no podemos hacer nada para
cambiar nuestra situación o que tenemos mala suerte y nunca es el momento
adecuado. También es fácil pensar que estás tomando las riendas de tu vida
cuando en realidad no es así.

  Si estás continuamente quejándote de que no
te gusta tu trabajo o tu relación de pareja, o lo que sea que pase en tu vida,
significa que has aceptado el papel de víctima o de espectadora de tu vida y
que no estás siendo responsable. Es muy fácil tener una mentalidad de víctima y
darle el poder de tu situación a algo o alguien, pero eso lo unico que hace es
hacerte sentir indefensa y sin control, y dejarte paralizada. Según la Dra
Jeffers tener el control de tu vida significa:

  1. No
echarle la culpa a nada ni a nadie de los que haces, piensas o sientes. Eso
incluye tu pareja, los niños, la crisis, tu jefe o lo que tengas en mente.
Todos pecamos de eso y la realidad es que sólo tu decides cómo reaccionas ante
las situaciones. Sólo tú has elegido estar donde estas, hacer lo que haces y
ver las cosas de una forma u otra. Tú has elegido quedarte en un matrimonio que
no te hace feliz, o quejarte porque no hay trabajo en vez de ponerte a buscar o
verlo todo negro en vez de salir adelante. Por supuesto es mucho más fácil
pensar que estoy equivocada y que los demás son los “malos” de tu película.
¿Quiere esto decir que tienes que aceptar cualquier tipo de comportamiento? En
absoluto, pero depende de ti cómo reaccionas ante ello. Sólo tú puedes controlar como piensas y actúas, nadie
más.

  2.
No culparte a ti mism (o). También es
muy fácil pensar que eres  culpable de
todo, que eres un desastre y que no logras hacer nada bien. La realidad es que
tú lo haces lo que mejor que sabes y puedes en cada momento según tus razones o
circunstancias y aunque seas la responsable de lo que pasa en tu vida no tiene
sentido culparte. La vida es un continuo aprendizaje y uno lo hace lo mejor que
puede.

  3. Ser
consciente de dónde y cuándo no estás tomando el control de tu vida.
Siempre hay algún área en la que somos especialmente víctimas o espectadoras.
Puede ser el trabajo, las relaciones amorosas, etc. ¿Cómo sabes que estas
siendo una victima? Cuando experimentas alguno de estos signos: enfado, culpar
a otros, cansancio, impaciencia, celos, envidia, impotencia, tristeza,
desconcentración, decepción,… Estos signos significan que hay algo que tú no
estás haciendo y de lo que estás culpando a otros. Así que en vez de pensar que
fulanito no te hace feliz, por qué no le das la vuelta a la tortilla y piensas
qué tendrías que hacer tú para ser feliz en vez de culpar a fulanito.

  4. Ser
consciente de los motivos ocultos de tu situación. Aunque no lo parezca, si
essetá estancado o atrapado en una situación y nose  hace nada para salir de ello es porque hay
algún beneficio del que a lo mejor no se es consciente. Sí, has leído bien.
Quizá seguir así te hace sentirte bien , porque te sientes cómoda (o) y no
tienes que correr riesgos; o no tienes que demostrar que eres eficiente porque
lo que haces lo haces bien, o tienes el cariño y la atención de los demás.
Siempre hay algún motivo por el que sigues como estás. Ahora que ya lo sabes,
piensa ¿cual es el tuyo?

  5. Decidir
qué quieres en la vida y ponerte manos a la obra. Ya he comentado  en otros artículos de ponerte objetivos,
decidir lo que quieres y luchar por ello. No vale con aceptar lo que te llegue
y luego quejarte; o con esperar a que llegue el trabajo perfecto, el amigo
perfecto, la pareja perfecta, la oportunidad perfecta. Es hora de dejar de
esperar. Sé proactiva, determina lo que quieres y ve a por ello. No te quedes
sentada esperando a que lleguen las cosas, porque puedes pasarte mucho tiempo
esperando…

  6. Aceptar
que para cada situación hay múltiples opciones/elecciones. Cada día depende
de uno, de nuestra  actitud, de cómo
decidimos  empezar el día y cómo
decidimos  sentirnos . En nuestra  manos está la elección ante cada
circunstancia. ¿Cómo queremos  sentirnos?
¿qué vmos s a elegir? Podemos elegir enfadarnos 
con un amigo porque no hace lo que lepedimos , o entender que tendrá sus
razones y preguntárselo a otro amigo. Puedes intentar cambiar a tu pareja o
decidir cambiar tú. Es tu elección. Por supuesto no es nada fácil, lleva su
tiempo, pero lo importante es empezar a cambiar el “chip” como se dice.

Por otra parte,
Nahiely Aquino al respecto del tema sugiere 
para tener control correcto tomar muy en cuenta  tus necesidades,  valores y objetivos.

¿Qué
necesito?

   La fuente mencionada al respecto comenta que
aquí funciona muy bien utilizar la pirámide de Maslow. En su libro “Una teoría
sobre la motivación humana”, Abraham Maslow habla de que todos tenemos
diferentes categorías de necesidades que cubrir, y cada categoría se encuentra
en una posición distinta de prioridad.

  Primero están las necesidades fisiológicas
(alimento, vestido, salud, etc.). Le siguen, en orden de importancia las
necesidades de seguridad (empleo, familia), afiliación, (relaciones sociales,
amor, amistad), estima (confianza, reconocimiento) y finalmente
autorrealización (creatividad, éxito). Si no están cubiertas las necesidades de
una categoría, en esta teoría, no se puede aspirar a cubrir las del nivel que
se encuentra por encima.

  Analizar tu actual situación a partir de este
modelo te podría ser útil para evaluar hacia dónde debes y quieres dirigir tus
objetivos. Te da una idea de dónde te encuentras ahora, para que puedas decidir
hacia dónde quieres ir y qué te hace falta para llegar allí.

  ¿Qué estás dispuesta(o) a hacer?

Se debe hacer un
autoanálisis de tus principios fundamentales y tus valores personales. El
psico-sociólogo Shalom Schwartz define los valores como “las convicciones
personales que tenemos acerca de lo que es importante y deseable”. Es importante conocerlos porque así obtenemos cuatro
beneficios:

  Nos volvemos
mucho más conscientes de nuestros actos

 Tenemos
una base a partir de la cual podemos tomar decisiones acordes a nuestra ética
personal, desarrollando menos conflictos y evitando caer en incongruencias.

  Aprendemos a priorizar nuestras acciones

  Obtenemos credibilidad

  Con esto en mente, podrás elaborar un plan de
vida con el que te sientas cómoda interiormente, y te será más fácil atenerte a
él para conseguir lo que quieres.

  Plantear
los objetivos

  Teniendo y
alas bases se pueden hacer las siguientes preguntas . Las
respuestas son un bosquejo de lo que se quiere 
lograr en la vida, y a partir de eso se puedes ir deshilando.
Separando  por categorías o prioridades.
Haz una  lista general y luego una lista
con objetivos más pequeños, a corto, mediano y largo plazo.

¿Cuál es lo que te
apasiona más en la vida?

¿Cómo quieres vivir
a futuro (en 1 año, 5 o 10)?

¿Qué quieres para
tus seres queridos (esposa, hijos, amigos, etc.)?

¿Qué quieres para
ti y qué no?

¿Cómo quieres
sentirte al mirar atrás al final de tu vida?

¿Cómo quieres que
te recuerden cuándo ya no estés?

•          Fuentes especificadas

Exatec-Egade

Docente de postgrado, Faces.UC

Comportamiento Organizacional

Asesor-consultor empresarial de Deproimca  .carmorvane@gmail.com