la preocupacion,como afrontarla

Carlos Mora Vanegas

La verdadera preocupación nacía de que no sabía lo que andaba buscando. ¡Demasiada reflexión, lógica, sentido! La vida misma no obedece a ninguna lógica, ¿Por qué querer inferir su significado a fuerza de lógica? Y luego, ¿Qué es la lógica? Yo creo que debería apartarme de la reflexión, pues ésta es la raíz de mi mal.
Gao Xingjian
Estamos plenamente identificados de que somos energia y que esta se debe saber controlar, evitar su desperdicio, todo aquello que nos pueda afectar en lo psiquico y fisico. Justamente debemos estar vigilante de nuestros pensamientos, acciones, comportamiento de tal forma que no denmos oportunidad que se manifieste la preocupacion, puesto su alcance repercusiones puede afectarnos.
De ahi , el interes de adentrarnos lo que involucra la preocupacion, su alcance, todo aquello que nos permita determinar sus repercusiones y sobre todo , como saberla afrontar cuando esta se manifiesta. Determinar lo positivo que ella puede encerrar a fin de aprender a controlar nuestras empciones .
La preocupacion dependiendo de nuestros conocimientos, percepcion de su alcance, puede ser negativa o positiva, lo que hace interesante su analisis.
Al respecto, comenta cop.es/colegiados, que la preocupación es una reacción automática para resolver nuestros problemas, pero se convierte en patológica cuando nos preocupamos por sucesos de baja probabilidad o damos vueltas a los problemas sin resolverlos nunca. Puede ser debido a que no aceptamos la incertidumbre inherente a la vida o porque preocupándonos nos justificamos de no resolver un problema y así rebajamos nuestra ansiedad. Finalmente nos llegamos a preocupar por estar preocupados. También se muestra el tratamiento psicológico de la preocupación patológica.
Se debe estar muy atento cuando se da la preocupacion patologica y sobre ella opina el Dr. José Antonio García Higuera, que la preocupación ha sido considerada durante mucho tiempo como un componente más de la ansiedad e incluso inseparable de ella (O’Neill, 1985). El hecho de que se haya identificado como el elemento característico para el diagnóstico del trastorno de ansiedad generalizada ha disparado los estudios sobre ella, sobre todo en los últimos 20 años. Ello ha permitido entender algunas de sus características y plantear alternativas que abren nuevas perspectivas en el tratamiento cognitivo conductual de ese trastorno.
La preocupación aparece, en general y sin que se pueda considerar patológica, como un intento de resolver un problema que amenaza fijando un curso de acción adecuado y se convertirá en problemática cuando no llegue a buen término su función. Agrega la fuente indicada, que cuando detectamos la presencia de un problema, comenzamos de inmediato su afrontamiento. Si las circunstancias lo permiten, nos ayudamos del lenguaje interno (pensamiento) para resolverlo. Nuestro lenguaje nos sirve para simular nuestro comportamiento futuro y prever sus consecuencias sin necesidad de actuar. Comenzamos a planificar nuestra reacción y la preocupación surge dentro del proceso cognitivo que tiene como función determinar el curso de acción más conveniente para nosotros. Por tanto, la preocupación aparece asociada a la planificación de nuestras acciones y como tal entra dentro de la normalidad más absoluta y se puede estudiar junto a otras conductas de planificación en el contexto de la toma de decisiones y la resolución de problemas.
Se indica ademas ,que la preocupación como afrontamiento de los problemas dentro de la normalidad está asociada a creencias de que es positivo preocuparse, puesto que colabora en la solución. Así en un estudio con sujetos normales encontraron las siguientes creencias positivas acerca de la preocupación: Motivarse para hacer las cosas; definir como prevenir o evitar sucesos negativos; prepararse para lo peor; resolver problemas; reducir la probabilidad de sucesos negativos, que es una creencia supersticiosa (Dugas, Buhr, y Ladouceur, 2004). Sin embargo, la preocupación patológica no reduce la probabilidad de resultados negativos ni aumenta la probabilidad de un afrontamiento exitoso ni es efectiva para resolver problemas concretos (Roemer y Orsillo, 2002, Wells, 2004). Pero las personas con trastorno de ansiedad generalizada se preocupan de sucesos con baja probabilidad y lo hacen de forma continuada. Como cuando se preocupan no ocurren los sucesos temidos, debido en realidad a su baja probabilidad, se refuerza la preocupación y la creencia en su eficacia. Es una confirmación supersticiosa, porque la no ocurrencia del suceso no está relacionada con preocuparse o no. Por ejemplo, cuando se preocupan con el objetivo de conseguir reducir la probabilidad de un accidente, como el accidente no ocurre, se refuerza la conducta de preocuparse.
Muy relevante la opinion del Dr. Jose Antonio Garcia cuando senala, que al ser la preocupación una parte de la resolución de problemas que nos causan ansiedad, solamente el hecho de empezar a pensar en solucionar un problema significa que se ha comenzado su afrontamiento y, así, aumentamos la probabilidad de librarnos del peligro previsto y ya nos comenzamos a calmar, porque hemos iniciado la resolución del problema.
Se ha demostrado que la preocupación tiene un impacto directo sobre la ansiedad, en concreto sobre el tono vagal que incluye los latidos del corazón y la respiración. Es una reducción de determinadas formas de activación que, sin embargo, genera otras también desagradables como la tensión muscular y la inquietud. Al pensar, generamos imágenes o palabras; pero en la preocupación patológica se hace solamente de forma verbal, (Borkovec e Inz, 1990) alcanzando de esta forma un alto nivel de abstracción que aleja de la realidad de la amenaza más que las imágenes y nos permite, además, aplicar la lógica, lo que facilita llegar a soluciones más coherentes. Roemer y Orsillo (2002) dan gran importancia a este hecho y afirman que la forma más llamativa de evitación en el trastorno de ansiedad generalizada es la evitación de estímulos o experiencias internos, aunque irónicamente la preocupación se convierte en una experiencia interna no deseada. Así se explica como pueden darse simultáneamente dos procesos aparentemente contradictorios, la disminución de la ansiedad y el aumento de la tensión muscular.
Silvia Russek. en su analisis sobre la preocupacion hace una pregunta ineteresante que ayuda a entender el alcance de la preocupacion y sus causas, pregunta ¿Por qué nos preocupamos?. Al respecto opina:
Con frecuencia nos preocupamos mucho más de lo que creemos.
La preocupación se vuelve un hábito.
Lo cierto manifiesta, que consideramos la preocupación como algo positivo.
Pensamos que es:
• Una muestra de nuestra responsabilidad.
• La única manera de resolver nuestros problemas.
• Una forma de evitar grandes dificultades, conflictos o peligros.
Cuando se piensa asi, manifiesta , nos sentimos bien al preocuparnos y rechazamos la posibilidad de no hacerlo.
Nos da miedo volvernos irresponsables y “conchudos”.
La preocupación es positiva, cuando dura sólo el tiempo necesario para encontrar una solución y actuar.
Si no hay solución o no está en nuestras manos, preocuparse es una pérdida de tiempo.
Si no actuamos y nos quedamos en la preocupación, estamos siendo irresponsables con nosotros mismos:
Utilizamos la preocupación para sentirnos bien (porque nos preocupamos) y evitamos, al mismo tiempo, enfrentarnos a la situación.
Dedinitivamente opina Silvia Russek, preocuparse por lo que pasó o pudo haber pasado, es un gran error, porque no podemos cambiar lo que sucedió.Podemos aprender para no volverlo a hacer.Podemos tratar de modificar el resultado, si es algo reciente. Pero lo que sucedió, ya sucedió.
¿Qué hacer al respecto?
Sugiere la fuente mencionada:
Analiza la situación que te angustia o preocupa.Descríbela, por escrito, con la mayor cantidad de detalles posibles.Escribe qué crees que va a pasar.Pon todo lo que se te ocurra que puede suceder.
Lee con calma los dos puntos anteriores y haz un alto en cada detalle preguntadote:
¿Podría estar exagerando aunque sea un poquito, en este aspecto?
Tacha todo lo que consideres que es exagerado o poco objetivo y plantea nuevamente la situación, tratando de ser lo más objetivo posible.
Pregúntate:
¿Cómo vería esta misma situación la persona que más admiro?
Escríbelo.No busques justificar tu actitud o forma de pensar.
Simplemente, ve si él puede tener razón en su planteamiento y si tú, por estar más involucrado, estás siendo poco objetivo. Plantea nuevamente la situación, tomando en cuenta el punto anterior.
¿Qué pruebas tienes de que lo que te preocupa, realmente va a suceder?
Si lo calificas en términos de porcentajes, ¿podrías asegurar que es 80, 90 o 100% seguro que sí va a pasar?
Si el porcentaje no es muy alto, evalúa si vale la pena el desgaste y el sufrimiento que estás viviendo.
Si es seguro que va a suceder o ya lo estás viviendo, acepta la situación.No te enojes por lo que está pasando.
No la califiques como injusta o como algo que no debería de pasar.
Si está sucediendo, está sucediendo, independientemente de que estés de acuerdo o no.
Cuando aceptamos una situación, la carga emocional disminuye y podemos enfocarnos en la solución.
¿La solución depende de ti?
Si no depende de ti, piensa que opciones tienes para protegerte y fortalecerte y una vez que hagas lo que sí puedes hacer, deja de pensar en ello.
Piensa en otra cosa o ponte a hacer algo que requiera de toda tu atención.
Si la solución depende de ti, actúa.Analiza el problema y utiliza una técnica de solución de problemas.
Comparte tus preocupaciones con alguien que te ayude a ser objetivo y a encontrar una solución y no con alguien que te “de cuerda” y aumente tu preocupación.Pon un límite de tiempo para preocuparte y analizar el problema. No te detengas en los detalles sin importancia y no regreses una y otra vez a los puntos o pensamientos que ya tuviste.
*Fuentes especificadas
Exatec-Egade
Docente de postgrado, Faces, UC
Consultor-Asesor empresarial Deproimva . carmorvane@gmail.com