la procrastinacion, su alcance y repercusiones

Carlos Mora Vanegas
“Todo trabajo se dilata indefinidamente hasta ocupar todo el tiempo para su completa realización.
Ley de Parkinson
Coged las rosas mientras podáis veloz el tiempo vuela. La misma flor que hoy admiráis, mañana estará muerta…Walt Whitman
Generalidades, definicio, caracteristicas,alcance
Hay que tratear de no dejar para manana lo que pueda hacer hoy, ello le puede originar problemas, perdidas de oportunidades, conflictos, preocupaciones, afecataciones en su comportamiento, salud
Al respecto, comenta Wikipedia, que la procrastinación (del latín: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro), postergación o posposición es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.
Se trata de un trastorno del comportamiento que tiene su raíz en la asociación de la acción a realizar con el cambio, el dolor o la incomodidad (estrés). Éste puede ser psicológico (en la forma de ansiedad o frustración), físico (como el que se experimenta durante actos que requieren trabajo fuerte o ejercicio vigoroso) o intelectual. El término se aplica comúnmente al sentido de ansiedad generado ante una tarea pendiente de concluir. El acto que se pospone puede ser percibido como abrumador, desafiante, inquietante, peligroso, difícil, tedioso o aburrido, es decir, estresante, por lo cual se autojustifica posponerlo a un futuro sine die idealizado, en que lo importante es supeditado a lo urgente.
También indica la fuente citada, que puede ser un síntoma de algún trastorno psicológico, como depresión o TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad).
Por su parte, Bettina Langerfeldt, opina que la procrastinación se define como “el arte de postergar las tareas necesarias.” Según Wikipedia, se trata de un trastorno del comportamiento:
“Es el sentido de ansiedad generado ante una tarea pendiente de concluir. El acto que se pospone puede ser percibido como abrumador, desafiante, inquietante, peligroso, difícil, tedioso o aburrido, es decir, estresante, por lo cual se autojustifica posponerlo a un futuro idealizado, en que lo importante es supeditado a lo urgente.”
Wikipedia agrga ademas, que la procrastinación como síndrome que evade el responsabilizarse posponiendo tareas a realizar puede llevar al individuo a refugiarse en actividades ajenas a su cometido. La costumbre de posponer, si bien no se ha demostrado cabalmente, puede generar dependencia de diversos elementos externos, tales como navegar en Internet, leer libros, salir de compras, comer compulsivamente o dejarse absorber en exceso por la rutina laboral, entre otras, como pretexto para evadir alguna responsabilidad, acción o decisión.
Este problema de salud no necesariamente está ligado a la depresión o a la baja autoestima. El perfeccionismo extremo o el miedo al fracaso también son factores para posponer, como por ejemplo al no atender una llamada o una cita donde se espera llegar a una decisión.
Existen dos tipos de individuos que ejecutan esta acción:
• Procrastinadores eventuales, cuya actitud evasiva no se repite habitualmente.
• Procrastinadores crónicos, cuya conducta evasiva es constante y repetida en el tiempo.
Los segundos son los que comúnmente denotan trastornos en los comportamientos antes mencionados. Algunos autores afirman que existen en la actualidad conductas adictivas que contribuyen a este trastorno de evasión: se refieren, por ejemplo, a las adicciones que, según algunos expertos, existen a:
• La televisión
• La computadora u ordenador, y más concretamente a Internet.
Otros autores afirman que tales adicciones no existen; no obstante, pese a que ya hay propuestas de tratamiento para este tipo de problemas conductuales (terapia cognitivo-conductual, sobre todo, que incluye, por ejemplo, la aplicación de opciones en la propia computadora para bloquear voluntariamente el acceso a las páginas de pornografía), se trata de un tema muy nuevo, en el que aún hace falta realizar mucho trabajo de investigación.
Definitivamente, comenta la fuente mencionada, que la procrastinación, en particular, es un problema de autorregulación y de organización del tiempo. Su solución consistiría, entre otras cosas, en lograr una adecuada organización del tiempo, concentrándose en realizar las tareas importantes que tienen un plazo de finalización más cercano. Quien pospone o procrastina una decisión, por no sentirse preparado -esperando que todo se resuelva por sí solo- suele aducir que lo hará después «… en cuanto tenga tiempo», con lo que está presentando, en el fondo, una conducta evasiva.
En el analisis del temas es importante senalar, como lo expone telegama.com, tener en cuenta, que El “procrastinador” suele o bien sobrestimar el tiempo que le queda para realizar una tarea, o bien subestimar el tiempo necesario -según sus recursos propios- para realizarla. Éstos son solamente un par de los muchos autoengaños en los que el procrastinador incurre, a ello se agrega tener presente que una de las actitudes típicas de un perfil determinado de procrastinador es la excesiva autoconfianza., una falsa sensación de autocontrol y seguridad. Por ejemplo, indica la fuente citada, que imaginen que se nos da 15 días para presentar un informe. En nuestro fuero interno estamos convencidos que solo necesitaremos 5 días para hacerlo, incluso menos. En ese momento pensamos “hay tiempo de sobra, no es necesario ni siquiera empezar a hacerlo!”. Y se posterga día tras otro una tarea que no solamente no nos ilusiona hacer, si no que, en cierta manera “ya hemos terminado” en nuestra mente confiada cuando ni siquiera hemos movido un dedo por ella. Al acercarse el plazo de entrega de forma peligrosa, de repente, nos damos cuenta de que no seremos capaces de cumplir con la tarea que se nos ha asignado. Entonces pensamos “No tengo esto bajo control, no tendré tiempo!!” y comenzamos a trabajar en ello de forma atropellada, con una gran carga de estrés. En ese momento aparece en escena otro autoengaño, y es el aquél de “Solo bajo presión trabajo bien”. Lógicamente, porque realmente no hay otra opción en ese punto!. Frecuentemente esta actitud y manera de proceder es típica de personas que confían mucho en sus posibilidades. Si, además, es realmente así -la persona tiene realmente esas capacidades- es posible que el final de la historia sea que aquella tarea se entregue en el plazo y con unos resultados óptimos’
Por ultimo, cabe senalar como lo indica la fuente mencionada, que las causas o motivos que pueden llevar a una persona a padecer de procrastinación son tan diversos y complejos que resultaría muy amplio plasmarlos en un solo artículo. Considerese, que hay personas que “procrastinean” de resultas de un estado depresivo (la depresión conduce a estados de letargo). Otras en cambio, son amantes del perfeccionismo, y ésto las priva de empezar a realizar proyectos porque temen que no podrán hacerlo tan perfecto como ellas desean, y por lo tanto pierden la motivación. También una baja tolerancia a la frustración ayuda a “dejar las cosas de lado”, por miedo a que nos desborden y por tanto por miedo a cómo nos sentiremos entonces. Otro perfil muy distinto sería el de aquellas personas muy activas que disfrutan gestando ideas, pero que no pueden finalizarlas porque enseguida se distraen generando ya la siguiente; y postergan así decenas de tareas que obviamente no tienen tiempo para completar. Y eso solo mencionando una minúscula porción de los muchos perfiles de procrastinador que se pueden encontrar
Como combatir la procrastinacion?
hipertextual.com, sugiere:
1. Conocerse uno mismo
Lo primero que hay que hacer es analizar la situación. Reflexiona acerca de cómo la procrastinación está afectando tu productividad y cómo esto puede afectar negativamente el desempeño de tus actividades diarias.
2. Gestionar de manera efectiva tu tiempo
En ocasiones la cantidad de trabajo que tenemos por realizar llega a ser abrumadora. Dividir una tarea compleja en varias más sencillas puede ser una manera muy efectiva de sobrellevar la carga de trabajo. Sin embargo aún cuando la tarea es sencilla seguimos posponiendo la fecha para terminar los pendientes, hasta que ya es demasiado tarde. Crea una línea del tiempo y asigna tiempos específicos y fechas límite a cada pequeña tarea. . Tener bien organizados tus deberes y tiempos puede mejorar la calidad de tu trabajo y evitar el estrés.
3. Cambiar de perspectiva
Reflexionar sobre los dos puntos anteriores puede lograr que cambie tu perspectiva acerca de lo que es verdaderamente importante para ti en este preciso momento. Trata de pensar en qué es lo que te apasiona hacer, cómo puedes alcanzar tus objetivos y concéntrate en ello. Quizás, al final te darás cuenta que pasarte todo el día viendo videos de gatitos no es la solución a tus problemas y que ya es tiempo de ponerte a trabajar en la pila de papeles sobre tu escritorio.
4. Comprometerse
Crear una lista de tareas y asignarles tiempos no basta para lidiar con la procrastinación, porque bien puede estar la lista a un lado y tú puedes seguir leyendo la lista interminable de tweets que publican tus amigos. Comprométete contigo mismo y con las tareas que hay que realizar. No pierdas el tiempo pensando en que son demasiado complicadas o aburridas y simplemente ponte a hacerlas, a nadie le beneficiará más que a ti.
5. Trabajar en ambientes productivos
Procurar que tu oficina tenga una buena iluminación y que los elementos en ella, una planta sobre el escritorio por ejemplo, te ayuden a crear un ambiente inspirador. Evita aquellos que puedan distraerte de tus actividades diarias o que influyan de manera negativa en tu estado de ánimo.
6. Eliminar las distracciones
Las cosas se complica cuando trabajamos desde un ordenador con conexión a Internet, pues las distracciones se encuentran a sólo un clic.
7. Superar los obstáculos
Realizar una lista de tareas, crear una lista de posibles obstáculos que te encontrarás en el camino y una lista de posibles soluciones. La experiencia te irá diciendo por dónde encaminar las soluciones y te ayudará a ahorrar tiempo en el futuro.
8. Aprender constantemente
Si quieres mejorar tu desempeño —además de mantenerte ocupado en algo que realmente vale la pena— comienza por aprender todo lo que puedas, toma cursos, lee, especialízate, estudia un postgrado, experimenta y no tengas miedo de fallar.
9. Recompensar tu progreso
Tu esfuerzo y progreso merece un premio. Crear un sistema de recompensas que te ayuden a celebrar los logros alcanzados y pequeños “castigos” para cuando fallas en algo. .
10. No ser tan duro con uno mismo
Balancear tu tiempo para poder realizar todas las actividades del día y aún tener tiempo para nosotros mismos o para salir a tomar un café con los amigos.
Fuente debidamente especificadas
Exatec-Egade
Docente de Postgrado, Faces, UC
carmorvane@gmail.com