la psicología habla: resiliencia y felicidad

Para la psicología hablar de fuerza interior es hablar de capacidad de resistir a los momentos difíciles, capacidad de ser feliz a pesar de las adversidades que inevitablemente, en mayor o menor grado, todo el mundo experimenta. Encontrar la energía para seguir adelante en medio de las dificultades.
Quien más quien menos todos conocemos qué es vivir un momento especialmente duro y sentir precisamente en ese momento una fuerza serena que parece llevarnos de la mano, sin angustia, y con confianza.
También puede haber sucedido en alguna ocasión lo contrario: momentos en los que aparentemente las situaciones no eran las más difíciles de nuestra vida y de repente, todo se hunde interiormente, parece que nos quedamos sin fuerzas.
Estas dos respuestas son naturales, tanto una como la otra. Pero el hecho de tener que responder a situaciones difíciles de larga duración y sin posibilidad aparente de cambio es otra cuestión. Estas circunstancias de vida pueden ser una infancia marcada por el abandono parental, la violencia familiar, la guerra, etc. Frente a situaciones especialmente duras y prolongadas la resistencia psicológica y el modo de sobrellevarlas es diferente según las personas.
Hoy en día contamos con la ciencia para comprender qué ocurre y qué podemos hacer para vivir una vida aún más plena en nuestro día a día personal. Veamos algunos estudios y sus conclusiones.
Boris Cyrulnik, neuropsiquiatra, etólogo y psicoanalista francés, puso de moda el término resiliencia tal y como se conoce actualmente en psicología. La palabra viene de la física y describe la capacidad de un metal para, después de haber recibido un choque o una presión continua, recobrar su estado original. En psicología se refiere a la capacidad de las personas o grupos para sobreponerse al dolor emocional y salir adelante.
Se han realizado estudios para tratar de comprender cómo pueden algunas personas sobrevivir en situaciones extremas y lograr un equilibrio interior y una vida con sentido. Uno de los ejemplos que más se ha investigado es el de los campos de concentración en la segunda guerra mundial. En las mismas condiciones, unas personas lograron sobrevivir conservando su integridad psíco emocional y pudieron, al finalizar la guerra, tener una vida “corriente”, mientras que otras se hundieron emocionalmente y no lograron sobrevivir o lo hicieron pero fueron infelices.
Los resultados en un caso y en otro muestran la complejidad del ser humano. No hay fórmulas simples que se puedan dar. El ser humano es complejo y las circunstancias en que se vive son también muy diversas.
Pero sí que hay algunos rasgos que se han podido determinar. Las personas que sobrellevan mejor las situaciones difíciles son aquellas que cuentan con:
• auto estima;
• confianza, optimismo, esperanza ;
. autonomía e independencia, es decir, capacidad de realizar un esfuerzo para satisfacer sus propias necesidades;
• resistencia o capacidad para soportar el estrés;
• sociabilidad;
• capacidad de tener emociones muy diversas;
• actitud positiva que permite confrontar los problemas para resolverlos, previendo las consecuencias.
Se ha detectado también una cierta capacidad de las personas que sobreviven en condiciones adversas realmente límites, a aislarse en un momento crítico en un mundo personal, como si se convirtiesen en pseudo autistas durante un tiempo, a la espera de que las malas condiciones pasen.

Para la psicología hablar de fuerza interior es hablar de capacidad de resistir a los momentos difíciles, capacidad de ser feliz a pesar de las adversidades que inevitablemente, en mayor o menor grado, todo el mundo experimenta. Encontrar la energía para seguir adelante en medio de las dificultades.
Quien más quien menos todos conocemos qué es vivir un momento especialmente duro y sentir precisamente en ese momento una fuerza serena que parece llevarnos de la mano, sin angustia, y con confianza.

También puede haber sucedido en alguna ocasión lo contrario: momentos en los que aparentemente las situaciones no eran las más difíciles de nuestra vida y de repente, todo se hunde interiormente, parece que nos quedamos sin fuerzas.
Estas dos respuestas son naturales, tanto una como la otra. Pero el hecho de tener que responder a situaciones difíciles de larga duración y sin posibilidad aparente de cambio es otra cuestión. Estas circunstancias de vida pueden ser una infancia marcada por el abandono parental, la violencia familiar, la guerra, etc. Frente a situaciones especialmente duras y prolongadas la resistencia psicológica y el modo de sobrellevarlas es diferente según las personas.
Hoy en día contamos con la ciencia para comprender qué ocurre y qué podemos hacer para vivir una vida aún más plena en nuestro día a día personal. Veamos algunos estudios y sus conclusiones.
Boris Cyrulnik, neuropsiquiatra, etólogo y psicoanalista francés, puso de moda el término resiliencia tal y como se conoce actualmente en psicología. La palabra viene de la física y describe la capacidad de un metal para, después de haber recibido un choque o una presión continua, recobrar su estado original. En psicología se refiere a la capacidad de las personas o grupos para sobreponerse al dolor emocional y salir adelante.
Se han realizado estudios para tratar de comprender cómo pueden algunas personas sobrevivir en situaciones extremas y lograr un equilibrio interior y una vida con sentido. Uno de los ejemplos que más se ha investigado es el de los campos de concentración en la segunda guerra mundial. En las mismas condiciones, unas personas lograron sobrevivir conservando su integridad psíco emocional y pudieron, al finalizar la guerra, tener una vida “corriente”, mientras que otras se hundieron emocionalmente y no lograron sobrevivir o lo hicieron pero fueron infelices.
Los resultados en un caso y en otro muestran la complejidad del ser humano. No hay fórmulas simples que se puedan dar. El ser humano es complejo y las circunstancias en que se vive son también muy diversas.
Pero sí que hay algunos rasgos que se han podido determinar. Las personas que sobrellevan mejor las situaciones difíciles son aquellas que cuentan con:
• auto estima;
• confianza, optimismo, esperanza ;
. autonomía e independencia, es decir, capacidad de realizar un esfuerzo para satisfacer sus propias necesidades;
• resistencia o capacidad para soportar el estrés;
• sociabilidad;
• capacidad de tener emociones muy diversas;
• actitud positiva que permite confrontar los problemas para resolverlos, previendo las consecuencias.
Se ha detectado también una cierta capacidad de las personas que sobreviven en condiciones adversas realmente límites, a aislarse en un momento crítico en un mundo personal, como si se convirtiesen en pseudo autistas durante un tiempo, a la espera de que las malas condiciones pasen.

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