la sucesiÓn y continuidad de la empresa familiar

Ernesto G. Niethardt

La elevada tasa de mortalidad de las empresas familiares pone claramente de manifiesto, que la sucesión constituye la etapa más crítica del ciclo de vida de estas empresas. Por ello, la sucesión es el aspecto de la problemática de estas empresas que más atención ha recibido por parte de los investigadores, académicos, consultores y empresarios.

Todas las estadísticas confirman que el asunto más importante que enfrentan las empresas familiares es la sucesión. Pero no sólo indican que es el más importante, sino también confirman que es el más difícil y problemático. Cuando una empresa familiar fracasa, en el 60% de los casos eso sucede por cuestiones o problemas relacionados con el proceso de la sucesión, en cambio sólo un 15% fracasa por problemas de negocios. Estadísticamente, la sucesión es el talón de Aquiles de las empresas familiares.

La sucesión, etimológicamente viene de suceso. Suceso es algo que acontece, algo que sobreviene. Sin embargo para que una sucesión tenga éxito en una empresa familiar, ésta no debe ser un suceso, sino el resultado de un proceso previamente planificado con una antelación suficiente.

La mayoría de los fundadores y directivos de las empresas familiares dedican todo su tiempo a las cuestiones de la empresa, tales como la producción, la comercialización, el mercado, la competencia, etc.; sin embargo esta comprobado que el no ocuparse de la sucesión es un importante factor de riesgo para la empresa familiar.

El tema de la sucesión comprende dos aspectos o cuestiones; una es la sucesión en la dirección de la empresa, y la otra es la sucesión en la propiedad de la misma. Estos dos aspectos, aunque pueden no tener una resolución simultánea en el tiempo, están muy relacionados a la hora de abordar y resolver el tema de la sucesión en su conjunto.

La sucesión es tremendamente importante porque generalmente ocurre una vez cada 20/30 años en la vida de la empresa familiar y constituye la etapa más crítica de su ciclo de vida. Por eso la sucesión también es el tema que más atención ha recibido en los estudios realizados sobre la empresa familiar.

La mayoría de las conclusiones de estos estudios, señala la necesidad de considerar la planificación de la sucesión de la propiedad y de la dirección, como un área estratégica de actuación para asegurar la continuidad de la empresa. Sin embargo todavía es un hecho que la mayoría de las empresas familiares no planifican la sucesión.

Desde el punto de vista del ciclo vital de la familia, el fundador y su cónyuge generalmente recién comienzan a considerar la cuestión de la sucesión cuando se acercan a los 60/65 años, en el mejor de los casos.

Hay que tener en cuenta que el proceso de sucesión en la empresa familiar, pone en juego las demandas y necesidades de generaciones diferentes; y que en muchas familias, las cuestiones patrimoniales y hereditarias son un tema tabú, sobre todo cuando el patrimonio familiar es considerable.

El profesor Ward señala que los aspectos más importantes de una sucesión exitosa son: preparar la sucesión, transferir el poder a la siguiente generación y apoyar la decisión de llevar adelante la sucesión. Sin embargo es bastante común encontrar que se niega la necesidad de planificar, que el control sobre la empresa y que la familia se retenga indefinidamente, y que se tomen decisiones ambivalentes sobre la sucesión.

Si bien la sucesión es la causa que más impide la continuidad de las empresas familiares, hay estudios que prueban que cuando la sucesión se realiza exitosamente, se convierte en una fuente de fortaleza para la empresa.

A %d blogueros les gusta esto: