lecciones de conducta para lÍderes y colaboradores

ENRIQUE PREZ, HAY GROUP

En muchas ocasiones, la convivencia frecuente, los temas en comn y determinados patrones que se van generando entre jefe y subordinado provocan que la relacin entre ambos trascienda el mbito profesional. Esto no necesariamente es insano; de hecho, es muy comn que suceda en nuestra cultura empresarial.

Por eso vemos tambin con frecuencia que cuando un director sale de una compaa, detrs de l se van sus colaboradores ms cercanos, tal vez porque no se entendieron con el nuevo jefe o quiz porque ste ha trado a su propio equipo de trabajo, con el que piensa vencer los desafos de sus nueva responsabilidad. Aunque hay excepciones, la realidad es que priva lo anterior y sobre todo en el sector pblico.

La luz de alerta surge cuando en esos vnculos hay malas intenciones de fondo por alguna de las partes y/o entran en juego factores como la ambicin, la inmadurez o la falta de tica profesional, con lo cual se llega a poner en riesgo, incluso, la sobrevivencia de una organizacin.

Paralelamente, cuando se generan relaciones de esa naturaleza, en las que las personas se desvan de los propsitos organizacionales, dando prioridad a sus propias alianzas e intereses, o mezclando ambos hasta confundirlos, estamos en un territorio muy delicado que dejar secuelas al menos en materia de productividad.

Lo anterior tiene que ver con un crculo vicioso, ya que al presentarse dinmicas nocivas, se termina por afectar el desempeo grupal, se obstruyen procesos a lo largo de la compaa y hay un fuerte impacto en temas como motivacin y satisfaccin laboral, ya que la gente se percata de que los intereses que privan desvirtan los valores que deberan ponderarse en la organizacin. Es cuando, por ejemplo, se presentan favoritismos,abusos, y otro tipo de conductas totalmente inadecuadas que, desgraciadamente, siempre dejan huella.

Otro tipo de fenmenos que son comunes en varias organizaciones son los que se presentan cuando los colaboradores tienen miedo de perder su trabajo y no se atreven a contradecir las rdenes de su jefe.

Muchos, entonces, se vuelven sbditos incondicionales que, en lugar de privilegiar su trabajo y la productividad, obedecen todo tipo de mandatos que, inclusive, pueden ponerlos en riesgo cuando tienen que ver con acciones poco claras o faltas de tica. Al respecto, cabe mencionar que la lealtad a los jefes debera tener un lmite y cuando los empleados no lo establecen, ponen en riesgo su propio futuro y, en ocasiones, hasta su honor.

Diremos entonces que definitivamente es inaceptable que la relacin entre jefes y subordinados pase por las dinmicas mencionadas y se coloque por encima de los valores, la misin, y las metas de una organizacin.

Entonces, para poder prever situaciones como las mencionadas, es necesario modificar varios patrones negativos de conducta en ambas partes.

En cuanto a los jefes, deben entender:

* Que su posicin no tiene como finalidad cubrir necesidades insatisfechas de la infancia o del resto de su vida.

* Que su puesto no debe de ser una plataforma para el ejercicio de poder y, mucho menos, para abusar de ste.

* Que la organizacin no es un campo de batalla en el que todos se defienden del enemigo.

* Que los subordinados no estn supeditados a su magnanimidad para permanecer en el empleo, o para lograr un ascenso o un aumento de sueldo.

* Que la falta de tica no slo pone en juego su honorabilidad, sino que puede tener repercusiones incluso legales.

En cuanto a los empleados, deben tener muy claro:

* Que su empleo no se lo deben a su jefe, sino a la empresa y a los clientes de sta, que hacen posible su subsistencia.

* Que no son esclavos de su jefe, ni nada parecido.

* Que tienen derecho a diferir de las opiniones de sus superiores y que merecen respeto total.

* Que deben ponderar los objetivos de la empresa.

* Que por encima de la obediencia debe estar su propio criterio para decidir adecuadamente y exponer sus motivos con claridad y asertividad.

* Que los actos que cometan tendrn repercusin, de tal manera que si por miedo a perder su empleo incurren en acciones ilegales, pagarn por ello.

Modificar los patrones de conducta es un tema complicado, pero no imposible. En las organizaciones debera haber un monitoreo que permita identificar a tiempo este tipo de relaciones para que se lleven a cabo acciones convenientes que puedan evitarlas e, incluso, prevenirlas. Slo as se podr construir una organizacin saludable.

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