liderazgo, justicia y equidad

Chichi Páez“Un estado sin justicia se convierte fácilmenteen una banda de ladrones bien organizada”San Agustín
El liderazgo es un tipo de ejercicio del poder. Se caracteriza por la dirección ideológica y política que desarrollan algunas personas para dominar o construir relaciones colaborativas con otras/os: no para dominar o someter a otras personas.
El liderazgo se construye en procesos que tienen características específicas y está dado siempre por situaciones en donde existen relaciones determinadas. Sus componentes son: la existencia de un/a líder, a quien(es)  se lidera -los seguidores (colaboradores)-, y la situación del equipo humano y su contexto.
Se debe pensar en el líder, como una persona que influye en su entorno más cercano (personal, material e inmaterial; colaboradores, herramientas, leyes, reglamentos y demás, respectivamente) para beneficio de sí mismo, de la organización o institución y de sus seguidores.

El mundo actual requiere de nuevos líderes que, a partir de un código de principios, de valores y de una concepción digna del ser humano corrijan el camino andado –caso la Venezuela actual– y de una reafirmación integral de los fundamentos de justicia y equidad.
Desde su origen, la historia de la ética  es la de las ideas de lo que debe ser, con: dignidad, igualdad y justicia. En el final del Gorgias, cuando Sócrates dice que el mejor modo de vivir es el que consiste en vivir practicando la justicia, enuncia el supuesto básico de la vida ética que sigue siendo hoy el proyecto para una bioética verdadera.
Los fundamentos  de la justicia y la igualdad desde la visión de la bioética del liderazgo son temas poco tratados; no obstante constituir uno de los mayores desafíos éticos que enfrentan los escenarios actuales, muy vinculados a su supervivencia a través de un liderazgo cada día más humanizado.
Teniendo en cuenta los dilemas y conflictos relacionados con los avances tecnológicos aplicados en el liderazgo de las organizaciones tanto públicas como privadas, el escaso interés puede estar asociado en el contexto del origen de la bioética.
En el mundo actual, las empresas e instituciones, comenzando por sus líderes, están obligadas a reinventarse constantemente para adaptarse a todos los cambios del entorno. No se puede negar que la sociedad vigente pasa por una crisis cuyo contenido es de la mayor trascendencia y que puede denominarse como una crisis de valores del hombre y de la sociedad, existencia preeminente de valores económicos, pragmáticos y utilitaristas, sobre valores como la democracia, la solidaridad, la justicia, la equidad, la paz, la seguridad, la libertad, el bien común y otros (como lo científico-técnico), cuyo contenido se refiere a la dignidad del ser humano y del ser social ontológicamente considerados, derivados de la esencia misma de la naturaleza humana.