lideres, jefes y jefecillos

Me contaban el otro da el caso de un directivo intermedio al que su empresa haba enviado a una prestigiosa escuela de negocios extranjera a hacer un curso de liderazgo.

El curso en cuestin costaba por encima de los 20.000 euros y no duraba dos semanas. Quin me lo contaba me deca que le haca mucha gracia que esa empresa se hubiera gastado tanto dinero en ese curso cuando el directivo en cuestin era un Hitler en potencia, vamos un dictador cuyo argumento de motivacin principal son las amenazas de todo tipo a las personas que conforman su equipo.

Despus del curso segua siendo tan lder como antes y sus tcticas de liderazgo no haban cambiado, con lo que parece que aprender lo que se dice aprender no aprendi nada de liderazgo.

Es claramente lo que yo llamo un jefecillo. Porque no slo no sabe ser lder, sino que ni siquiera pone inters, y adems tampoco sabe ser jefe ya que los jefes de verdad, como los lderes saben que la productividad aumenta cuando la plantilla est contenta y tiene jefes que contribuyen y potencian su desarrollo profesional. Para ello, por supuesto, el jefe tiene que tener un nivel de autoestima determinado, el suficiente, al menos, para darse cuenta de que los logros de su equipo son al fin y al cabo sus logros, y de que si su equipo no crece personal y profesionalmente est demostrando incapacidad profesional o que ha tocado techo y est por encima de su nivel de competencia.

Desde hace un tiempo en Espaa se habla bastante de liderazgo. Como todas las corrientes relacionadas con el mundo de la empresa y con la mejora de la gestin y la productividad provenientes de Estados Unidos, sta, la del liderazgo ha llegado a Espaa. Tanto que no slo en la empresa se habla de liderazgo, sino hasta en los partidos polticos.

Pero como muchas otras veces en Espaa el concepto no se ha entendido, o se ha malentendido como sinnimo de ser jefe con ms cach vamos con algn titulito (mejor si es por alguna prestigiosa escuela de negocios) que aada lustre al currculum. As ves a gente con un rejo autoritario chocante y agresivo autodenominarse lderes y decir con la boca llena que su capacidad de liderazgo es su caracterstica principal. Lo hacen los polticos tambin, aunque vayan en listas cerradas y no les hayan votado personalmente.

No saben que el liderazgo no es un ttulo que te den en la universidad o en una escuela de negocios. El liderazgo, como el movimiento, se demuestra andando. Un jefe que no sabe motivar a su gente no es un lder. Una persona que grita y falta al respeto a su equipo no es un lder. El lder no tiene que amenazar al equipo, sabe que su objetivo es sacar lo mejor de l.

Cuando percibimos una amenaza, la amgdala o cerebro emocional (el servicio de seguridad de nuestro cerebro) desencadena una serie de procesos en nuestro cerebro, la ms notable de ellas es que impide la llegada de la informacin al neocortex, o cerebro lgico (el presidente o CEO de la empresa). En ese momento decide tomar una serie de precauciones con el fin de evitar el peligro y dispara el mecanismo de lucha o huda (o parlisis). Como hay que defenderse de la amenaza lo que es necesario es desactivar las funciones que no sean necesarias para huir de la amenaza o luchar contra ella, con lo que por ejemplo la digestin se paraliza, y nuestra capacidad de deduccin, de razonar se ve tremendamente disminuida, hacindonos perder, en palabras de Joseph LeDoux un reputado neurocientfico, hasta 15 puntos de Cociente Intelectual.

Seguro que ya has sumado dos y dos. Y s, esa es la razn principal de que los lderes tengan equipos y empresas ms productivos. Si puedes pensar mejor y dispones de tu memoria, tus habilidades y tu capacidad de razonar intactas puedes: vender, disear, negociar, comprar,etc. etc., mejor. Si no puedes contar con lo mejor de tu cerebro sino con slo una parte y tu cuerpo est en pleno proceso de lucha o huda te ser ms difcil concentrarte y por tanto ser productivo.

Tendrs que leer dos veces algo para entenderlo, aunque en circunstancias normales con una ojeada tengas la informacin. Te costar ms encontrar argumentos de venta. No podrs entender la situacin con la misma facilidad y rapidez. En definitiva somos ms tontos (temporalmente afortunadamente).

Pero qu sucede si las amenazas se suceden con cierta regularidad digamos en el trabajo? Que el equipo entero est en modo lucha o huda, bajo un estrs permanente. Y cunto ms se esfuercen por ser ms eficientes porque se dan cuenta de que no lo estn siendo, ms se activar el modo lucha o huda y ms ineficientes sern.

En una empresa con poca cultura de liderazgo o una cultura de Recursos Humanos ineficiente, el autntico problema (el jefecillo) pasa desapercibido y se llamar a captulo al equipo (agravando el problema) mientras que se da una palmadita en la espalda al jefecillo de turno. Por supuesto la principal perjudicada es la empresa, pero tambin los empleados-vctimas. Es decir es un escenario en el que nadie gana, ni siquiera el jefecillo, porque al fin y al cabo el equipo no produce, o lo hace con un tremendo esfuerzo y desgaste. En cuanto puedan los trabajadores cambiarn de departamento o se irn a otras empresas.

Entonces la empresa contratar a una consultora que posiblemente despus de sesudos assessment o evaluaciones llegar a la conclusin de que hay que reorganizar el departamento o la empresa y hacer procesos ms dinmicos donde cada uno tenga claras sus funciones,Despus de afrontar el gasto y hacer los cambios que implicarn ms estrs a los trabajadores y por ende a la empresa, las cosas seguirn en el mejor de los casos igual, salvo para los trabajadores que se hayan librado del jefecillo, y en la mayora de los casos peor.

Y entonces se echar a trabajadores a la calle diciendo que es la baja productividad la culpable.

No lo es.

Slo ha sido el jefecillo.

E imagina si hay ms de uno.

He conocido a varios jefes as. Y realmente trabajan de ese modo porque no saben hacerlo de otro modo.

Por supuesto sugerencias en el sentido de mejorar la motivacin, estar ms cercanos al equipo, tratar con respeto, educacin y amabilidad a los trabajadores, averiguar cmo sacar lo mejor de ellos para que sean autnticas estrellas les suena a chino, pero cuando tienen suficiente apertura de miras, o cuando estn entre la espada y la pared, y empiezan a introducir pequeos cambios son los primeros sorprendidos por los resultados y su satisfaccin personal tambin aumenta.

La otra opcin que tiene la empresa es ascender a los lderes que ya tenga en la organizacin. Es ms barato. Pero para eso tienen que saber quines lo son. Y si tenemos en cuenta que la mayora de la gente identifica jefe con lderLa paradoja es que suelen ser los autnticos lderes los que suelen buscar ayuda para aumentar su liderazgo