lideres que deben planear el futuro

Alejandro Mendez

Los líderes de empresas familiares con frecuencia descuidan, posponen o de plano evitan el tema de la sucesión en su compañía, especialmente si son fundadores emprendedores.

Algunos temen dar la impresión de que el patriarca o la matriarca pronto dejará la compañía. A otros les preocupa la idea de que van a perder poder o volverse “un cero a la izquierda”. Sin embargo, lo que está en juego es mucho más que la reputación de una persona o equipo. No planificar para la sucesión implica fracasar como empresa.

Una encuesta de Pricewaterhouse- Coopers realizada en 2007 indica que sólo el 20% de las compañías privadas en rápido crecimiento le da prioridad a la planificación para la sucesión. Es una estadística desconcertante dadas las probabilidades de sobrevivir si no existe un plan. Cerca del 70% de las empresas familiares exitosas en una etapa no logra permanecer hasta la segunda generación; mucho menos sobrevive hasta la tercera.

Efectivamente, los problemas de la sucesión son la más grande amenaza para la supervivencia de la empresa familiar, no obstante, el problema se mitiga fácilmente mediante planificación (algo que toda firma tiene tiempo de hacer en la actualidad, pero puede no tenerlo mañana).

La realidad es que no importa qué tan saludable e invencible el fundador crea que es, un desastre puede ocurrir en cualquier momento.

Recientemente se publicó una lamentable anécdota sobre dos hermanos que perdieron la vida en un accidente aéreo. Juntos poseían el 100% de las acciones de la empresa familiar. La muerte de los hermanos sólo dejó una viuda y sus hijos en duelo, además de un vacío de poder en la compañía.La falta de un plan de sucesión de emergencia aumentó los problemas a los que se enfrentaron los miembros de la familia que sobrevivieron; ni siquiera estaba claro quién estaba autorizado para realizar tareas de rutina, como firmar cheques, y mucho menos quién establecería la estrategia, o incluso si la familia debería conservar o vender la empresa.

La planificación de la sucesión es un proceso difícil, porque nunca termina. Precisamente cuando crees que estás listo, algún acontecimiento inesperado te obliga a reconsiderar todo. Tal vez sea un comprador imprevisto, un divorcio o el repentino reconocimiento de que los sucesores que habías elegido no cuentan con las competencias que se requieren. Entonces hay que volver a empezar, hasta reafirmar puntos.

Algunos líderes de compañías familiares, equivocadamente, confunden la planificación de la sucesión con la planificación patrimonial. Eso es un error peligroso. Es posible que su testamento y fideicomisos estén en excelentes condiciones, pero el plan de sucesión de su empresa puede ser un desastre que sucederá en cualquier momento. ¿Cómo saber que has tomado en cuenta todos los detalles? Responde hoy mismo.

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