lo suenas es que te lo mereces…

Nos merecemos lo bueno pero, a veces, lo olvidamos.

Nos merecemos confiar en nosotros mismos y apuntar alto. Pensar que podemos y que, si an no sabemos cmo, seremos capaces de aprenderlo, de imaginarlo o de inventarlo. Merecemos decir que no y no pasar por el aro, aunque los sesenta anteriores hayan dicho que s y hayan bajado la cabeza para que no se noten las lgrimas que les caen por las mejillas, ni la vergenza en los ojos por no saber cmo defender su dignidad.

Merecemos toda la dignidad que podemos desear e imaginar. La merecemos nosotros y todos aquellos que no pisan ni arrollan a los dems La merecen incluso los que s lo hacen, porque seguramente ellos estn an ms faltados de autoestima y erraron la manera de solucionarlo Pensaron que denigrando a otros y no respetando, seran ms dignos y se sentiran mejores y en realidad slo alimentan un vaco que les impulsa a seguir por un camino que slo lleva al un rincn agrio y oscuro.

Merecemos decidir cmo queremos que sea nuestra vida y nos merecemos dibujarla, aunque sea mal y con tachones. Merecemos equivocarnos y corregir. Subir la montaa y darnos cuenta de que en realidad lo que nos haca felices era el valle Nadar contra la marea y descubrir que en realidad lo que nos calma es dejarnos llevar hasta la orilla.

Necesitamos caer y rodar y topar con algo que jams habramos visto o conocido de no caer nunca. Necesitamos existir en mil mundos que no son el nuestro para encontrar el que nos place y nos hace sentir completos Y luego, tal vez regresar al principio, o quizs habitar en el ltimo de esos mundos, casi sin explorar, cuando ya pensbamos que no haba morada para nuestra inquietud ni techo para nuestras estrellas dormidas.

Merecemos ganar. Lo que sea. El gran premio o el de consolacin que tal vez sea mejor y pese menos. El premio de conocernos y encontrarnos. El beso. El abrazo. Pasar al siguiente nivel de consciencia y superar todos los complejos que llaman a la puerta en el momento inoportuno y nos recuerdan que an no nos queremos tanto como debemos

Nos merecemos querernos sin parar. Sin trabas. Sin lmites. Sin vergenza. Sin miedo. Sin contar minutos ni poner parches. Sin ocultarnos nada, sin reprocharnos nada Sin nada que perder. Merecemos querernos de forma esfrica e intensa. Tal y como otros se merecen ser amados. No como un sueo que no llega, sino como una realidad que se toca, se palpa, se vive.

Merecemos nuestros deseos aunque tengamos temor a imaginarlos. Aunque nos asuste estar cerca de ellos y perderlos porque nos han educado para creer que tenemos algunos universos vetados, algunos mundos donde no somos bien recibidos Si podemos imaginarlo, podemos conseguirlo. Si podemos creer en nosotros, podremos crearlo para nosotros. Sin ms lmite que nuestra fuerza interior y las ganas que tengamos. Aunque hasta ahora no nos hayamos atrevido, aunque muchos nos dijeran que no y nos cerraran la puerta A ms puertas cerradas, ms ganas de seguir, ms agallas para abrirlas, ms intensidad para continuar este camino que no es de rosas pero huele a sueo

Y si nos quedamos a medio minuto de lo que soamos, en la esquina de un gran deseo No nos creamos las voces que dicen ya te dije que no era para ti, ten los pies en la tierra No, no, no Eso no es ms que una seal de que la suerte te ronda y cada vez est ms cerca Que te falta el ltimo empujn, un paso ms y ya lo tocas. Y la suerte que te falta, es de esa suerte que se fabrica, no que se encuentra. Suerte de esfuerzo, de empeo, de llamar a mil puertas y dar voces para que todos sepan lo que buscas. Suerte de domingo por la maana practicando, de tarde entera leyendo para aprender, de horas de pie sirviendo mesas para vivir mientras repasas mentalmente los pasos de un baile que te podra ayudar a triunfar. Suerte de libro escrito a pedazos por las noches cuando el mundo se calla y te oyes la conciencia. Suerte de estudiar de madrugada, de hacer la ronda y de cargar cajas pensando en una meloda que componer La suerte del que suea y se pone manos a la obra. Suerte del que pone la voluntad y fija un objetivo.

Merecemos esa suerte porque depende de nosotros cogerla y estrujarla para sacarle la esencia. Merecemos vivir la vida que queremos y compartirla y ayudar a otros a conseguirla.

Merecemos darnos cuenta de esto y no perder ms tiempo soando sin crear, sin activar el mecanismo que imaginamos, sin tirar la primera ficha del domino que va a nuestra nueva vida.

Merecemos nuestros sueos porque si no, no los soaramos. Si estn en nosotros es que somos dignos de ellos, es que podemos alcanzarlos. Merecemos lo mejor, aunque nos quede lejos y haga falta cruzar un ocano para conseguirlo

Merecemos mucho y nos conformamos con poco Porque nos vemos pequeos y diminutos.

Merecemos lo mximo y no podemos quedarnos con lo mnimo Confiemos en nosotros mismos y hagmonos dignos de esa confianza.

Merecemos tanto Aunque lo olvidamos. Y sobre todo, merecemos no dudar ms de nosotros mismos y creer que somos capaces.

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