los jefes de los emprendedores

Luis Gosalbez

Seguro que a estas alturas has escuchado a un montn de gurs pontificar sobre cules son las razones correctas para emprender. Yo, sin atreverme a tanto, en ocasiones me he permitido tratar el asunto en este blog.

Seguramente, cualquier texto que leas sobre las motivaciones de los emprendedores estar plagado de frases bonitas, mensajes ilusionantes o crticas sangrientas. No lo dudes, todos los autores de esos textos tienen razn, en su justa medida.

Hay muchos motivos para emprender y algunos aparentan, al menos desde lejos, ser mejores que otros. Sin embargo, si ahora tuviese que elegir el ms absurdo, el ms desgarrador, el ms hiriente, maloliente y dramtico, seguramente sera el clsico emprendo porque estoy harto de mi jefe o, an mejor, emprendo porque quiero ser mi propio jefe.

Es cierto, los emprendedores no tienen jefe. Tienen JEFES, as, en maysculas. Montones de ellos.

Desde el momento en que decidas independizarte y crear tu propio negocio, empezarn a lloverte los jefes, bajo la forma de personas que pasarn a decidir qu puedes y qu no puedes hacer con tu tiempo. El problema es que estos jefes ya no deciden sobre tu horario laboral, sino que tienen la potestad de decidir qu vas a hacer cada instante de los prximos, digamos, veinte aos, incluyendo tus puentes -jejeje-, fines de semana -jajajaja- o tus presuntas vacaciones -pprrrffffff-.

A continuacin te describo a cuatro de los muchos tipos de jefe que te vas a encontrar durante tu vida como emprendedor, para ayudarte a identificarlos lo antes posible. Es importante conocer bien al enemigo, y ellos lo son, no lo dudes, aunque al principio te va a resultar muy complicado esquivarlos. Vamos all.

Tus clientes: Para muchos, tener como proveedor a un emprendedor equivale a disponer a su antojo de un esclavo que trabaja como una manada de chinos hambrientos a cambio de comida. Saben que necesitas sus cuentas y que dependes de ellos para llegar a fin de mes, as que intentarn pagarte a la espaola: poco, tarde y mal. Te pedirn trabajos el viernes para el lunes por la maana y te amenazarn con dejar de pagarte -poco, tarde y mal, no lo olvidemos- si no cumples con lo que ellos consideran justo, indistintamente de lo que acordaseis en un principio. Al principio, tus clientes tendrn ms poder sobre ti del que jams tuvo tu jefe, pero no te preocupes: con un poco de mano izquierda y un ltigo electrificado, conseguirs educarles.Tus socios: Muchos equipos de emprendedores arrancan sus proyectos al alimn, fuenteovejunados: aqu somos todos iguales, la empresa es de todos y toda esa parafernalia asamblearia que, si no se corrige a tiempo, puede acabar con cualquier equipo. Cuando decidas emprender con alguien, piensa que slo puede darse uno de los siguientes cuatroescenarios: que l acabe mandando sobre ti, que t acabes mandando sobre l, que los inversores os pongan por encima a alguien que mande sobre los dos, o que uno -o los dos- os vayis del proyecto. Las jerarquas y los organigramas, aunque en muchos casos se construyen sin pensar, son imprescindibles para garantizar la viabilidad de un proyecto. Habis escuchado hablar de esas sociedades que arrancan con tres o cuatro administradores solidarios, o lo que es peor, mancomunados, que tienen cada uno de ellos porcentajes idnticos? Pues eso. There can be only one.Tus empleados: Cuando empieces un negocio como emprendedor, si tienes empleados, ellos saldrn del trabajo antes que t, tendrn vacaciones y algunos fines de semana y, cuando la caja est pasando por momentos difciles, seguirn cobrando todos los meses a costa de tu propio salario, si es que lo tienes. Creme, acabars pensando que ellos son tus jefes. Y, en realidad, aunque te cueste admitirlo, en parte lo son.Tus inversores: Creas que tu jefe te controlaba? Que tomaba decisiones que afectaban a tu trabajo o, incluso, a tu vida? Eso es porque an no has tenido un inversor. Por supuesto, hay inversores cojonudos, que han aprendido el concepto americano de Pay and pray y saben que su mejor opcin es confiar en que el equipo emprendedor ser capaz de cumplir con sus expectativas porque les va todo en ello. Incluso hay business angels que pueden aportar a tu negocio experiencia y contactos que no podras haber conseguido por ti mismo.

Sin embargo, hay un perfil de inversor que, por algn ignoto motivo, cree conocer tu producto y tumercado mejor que t mismo, y que te har la vida imposible hasta que consiga, l solito y si no lo remedias, acabar con tu empresa a base de lanzar opiniones descabelladas -vinculantes, claro- sobre cmo deberan ser tus productos o forzar alianzas antinaturales con seres que parecen recin llegados del mismsimo averno.

Tambin puedes encontrarte con el perfil de inversor obsesivo-compulsivo que te obligar a dedicar un porcentaje increble de tu precioso tiempo al noble arte del reporting, mediante cuadros de mando cada vez ms complejos y absurdos que slo sirven para distraerte de tus principales obligaciones; si cumples con los objetivos -no cuentes con ello, al menos al principio-, dar por sentado que iba a ser as. Pero si, por cualquier motivo, no cumples con alguno de los indicadores, pondr el grito en el cielo y te amenazar a ti y a tu familia con el fuego divino y las siete plagas. Un inversor que pretenda exigirte a sangre y fuego que cumplas con tu plan de negocio durante los primeros doce meses de vida de tu negocio, o es un malvado o un ignorante. Y si has sido tan inepto como para aceptarle como socio, mereces todo el sufrimiento al que pueda someterte.

Recuerda: No hay peor jefe que un mal inversor y, si no tienes un buen pacto de socios, cualquiera de ellos es un arma de destruccin masiva potencial para tu proyecto. Elige a los buenos -los hay, creme- y negocia las condiciones de la inversin sabiendo bien qu quieres.Siempre es mejor cerrar un negocio por falta de recursos que aguantar a un inversor que te haga malvivir durante aos. Y en cuanto al resto, paciencia. Todos hemos pasado por ah.