¿mentor o maestro? (la unica diferencia que tengo con kiyosaki)

Carlos Nava Condarco

Cuando termin de leer el libro Padre Rico, Padre Pobre de Robert Kiyosaki pens (seguramente como muchos otros), que era una pena que no hubiera podido leerlo veinte aos antes. Por supuesto que en se entonces seguramente el libro no estaba escrito.

No he dejado de repetir desde se momento que en las reflexiones de Kiyosaki encuentro una de las ms prcticas y poderosas filosofas de vida que se hayan planteado hasta el momento. Y lo digo, adems, plenamente consciente del alcance que los trminos tienen, porque finalmente la Filosofa es el estudio de una variedad de problemas fundamentales acerca de cuestiones como la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral, la belleza, la mente y el lenguaje. Y algn impacto significativo en cada una de estas cosas posee el pensamiento de Kiyosaki.

Pienso tambin que estas reflexiones pueden efectivamente cambiar el mundo desde su base, en tanto que constituyen una convocatoria a la activacin firme del Valor individual de las personas, su capacidad de ser y de hacer ms all de las restricciones que plantee el sistema. Ya tiene una historia muy larga e improductiva sa consciencia clientelista del hombre buscando siempre que alguien resuelva por l los problemas que le conciernen, y sa lgica reaccionaria y atentatoria contra el propio espritu humano de asumir que se tiene Valor en tanto se posea un Empleo. Estos preceptos que soportan la estructura frgil e inmoral (hasta cierto punto) de las sociedades de la edad moderna son cuestionadas de manera magistral por argumentos simples y poderosos del pensamiento de Kiyosaki. Seguramente muchos prepararon el terreno de sta lgica antes que l, pero Kiyosaki tuvo la virtud de hacer llegar el mensaje de forma efectiva a cada rincn del planeta, cumpliendo as otra de las mximas que sostiene: la capacidad de Vender y perfeccionar las transacciones beneficiosas entre los individuos.

No necesita pues Kiyosaki ningn tipo de presentacin por mi parte.

En el nico aspecto que sostengo una diferencia con sus reflexiones es en la recomendacin que plantea para que el modelo de referencia de una persona que est desarrollando su potencial individual lo constituya otra persona que evidentemente haya vencido las pruebas y sea as el ejemplo a seguir. El axioma de recibe consejos de aquel que est en el lugar al que quieres llegar.

En esta recomendacin se oculta con sutileza la diferencia entre lo que es un Mentor y lo que es un Maestro.

Las diferencias entre ambos son pequeas, pero fundamentales. En trminos generales Mentor es aquella persona que ejerce la funcin de aconsejar o guiar a otro en algn aspecto, y que se encuentra en condiciones de hacerlo porque la experiencia o bien sus conocimientos al respecto lo avalan y ponen en se lugar superior y de gua. El Mentor es un gua o un consejero. Maestro, por otra parte, es aquel que ensea o alecciona.

Los Mentores pueden ser, por supuesto Maestros, pero lo importante ac es que no necesariamente todos los Maestros reunirn las condiciones para ser Mentores, y no por ello tendrn poco que ensear.

Es importante, efectivamente, que quin quiera desarrollar su potencial y alcanzar el Valor que le permita distinguirse en la Vida adopte mentores como referencia y gua, pero creo que es ms importante an que ste hombre (y en realidad todos) aprenda que la Vida coloca Maestros en cada momento y lugar por el que transita la existencia. Existen enseanzas de valor en cada persona que encontramos en la Vida, incluso en cada criatura y fenmeno natural. El Maestro est all donde existe alguien dispuesto y listo para aprender.

Aceptar la necesidad y entender la importancia de contar con un Mentor es mucho ms sencillo que reconocer la oportunidad que existe de aprender siempre de todo y de todos. Y los alcances de la enseanza no son iguales, puesto que quin hace de la Vida y sus criaturas una escuela llena de Maestros llega mucho, mucho ms lejos.

El xito en realidad es un estado de personalsima evaluacin y consideracin, no existen modelos universales, sino aquellos que cada quin en particular considere como referenciales de sus propias expectativas y ambiciones. El xito es algo tan estrictamente personal que hace imposible que exista un Mentor que pueda tener el alcance de llevar a otra persona a se estado especfico, puesto que a lo sumo conseguir cumplir las expectativas en alguna dimensin mientras las otras quedarn siempre reservadas al individuo. Y cuando una dimensin se desarrolla mucho ms que otras en el proceso de crecimiento personal, no alcanza para conseguir el beneficio integral.

A veces se aprende ms, por ejemplo, de aquello que NO se debe hacer que de lo contrario. El fracaso es, sin duda, un Maestro de mayor envergadura que el triunfo. La frustracin establece el temple de la persona, de lo profundo del miedo emergen los valientes, en la carencia se califica la prosperidad y en el infortunio el bienestar. Ningn Mentor puede guiar o aconsejar a nadie para el trnsito por sas sendas, ello solo se aprende por experiencia o teniendo la sabidura de comprenderlo en la vida de los dems. Ac es donde el alumno encuentra al Maestro.

Theodore Roosevelt el vigsimo sexto presidente de los Estados Unidos, es dueo del que probablemente sea el pensamiento ms poderoso y significativo de todos aquellos que comulgamos con la filosofa de Kiyosaki. La afirmacin es grandiosa: Es mucho mejor atreverse a cosas grandes, cosechar triunfos gloriosos an marcados por el fracaso, que aliarse con esos pobres espritus que ni mucho ganan ni mucho sufren porque habitan en la penumbra donde ni la victoria ni la derrota se conocen. Esta es una oda al hombre propositivo, a la persona de accin, a quien toma riesgos, a quien quiere hacer y caminar ms all de los lmites del sendero que el destino le proporcion. Este es el hombre Grande, aquel que da el paso en busca de su Valor. Y muchas veces (seguramente las ms de las veces), ste hombre fracasa, pierde, no conoce el triunfo en forma definitiva. Probablemente no aplique, en ste sentido, como el Mentor que recomienda Kiyosaki, pero forma parte indudable de sa estirpe de personas que l mismo convoca, aquellas que deciden tomar las riendas de su destino. Estos hombres son formidables Maestros, a pesar que no hubieran alcanzado sus metas o se encuentren, aun, incansables en el camino. Eventualmente, pueden ser ms bien referentes de lo que no debe hacerse, testimonio de lo que se debe evitar, pero siempre parmetros que orientan la Accin, la proposicin, la ambicin, el sueo.

El hombre mediocre, aqul que vive en las penumbras que Roosevelt asigna a quienes no conocen la victoria o la derrota, es quin menos tiene que ensear. Mentor no podr ser nunca, y Maestro slo de las causas que producen esta actitud que debe evitarse con el mayor ahnco. El hombre mediocre no debe confundirse nunca con el hombre de accin que vive, eventualmente, el fracaso. El propio Kiyosaki reconoce una diferencia vital entre la persona pobre y el hombre en quiebra. La pobreza se lleva en el alma, en la mente. El hombre con mentalidad de pobreza raramente emprende, no slo porque evita el riesgo y la incertidumbre, tambin porque eventualmente se encuentra satisfecho con lo que tiene, con aquello que el destino y la fortuna dispusieron dotarle. En cambio el hombre de Accin, aquel que salta a la arena, abraza la posibilidad del fracaso con la misma actitud que tiene reservada para la victoria.

El hombre que quiere distinguirse y aspira a ser grande y trascender en la Vida debe aprender temprano a reconocer que se encuentra rodeado de Maestros. No todos son, necesariamente, modelos a seguir, pero tienen con seguridad cosas inapreciables que ensear. No todos son referentes del tipo de realizacin o xito que se ha definido perseguir, pero pueden aportar mucho en quin tiene hambre de conocer. Y por sobretodo debe reconocer siempre al hombre de Accin, no necesariamente por la posicin o la situacin en la que coyunturalmente se encuentre, ms bien por la actitud que orienta sus afanes. Esos hombres proporcionan las enseanzas que coronan el aprendizaje.

Cuentan que Aristteles Onasis en su juventud recoga colillas de cigarros en las calles para reciclarlas y poderlas vender luego como cigarrillos. Su estado, con seguridad, no invitaba a nadie que estuviera buscando un Mentor, pero que pedazo de Maestro seguramente sera! Abraham Lincoln era un leador. Nicols Tesla muri sin ningn tipo de opulencia. Gandhi nunca tuvo riqueza econmica. El ms grande Maestro que la historia del hombre ha conocido era solo un carpintero. Hoy la historia reconoce su trascendencia, pero en muchos momentos de su vida pocos los hubieran buscado por gua o consejo. Entre sos pocos posiblemente slo aquellos que entienden que el Maestro est all, donde aparece el alumno.

Mentor o Maestro? Yo dira que para la vida profesional el Mentor proporciona ventajas incomparables, y para la Vida en general nada mejor que ver siempre a todos como un Maestro.

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