mentoring como estrategia de gestion del cambio

Mentoring y Coaching ¿son lo mismo? ¿Los necesitas para difundir mejor una gestión del cambio en tu organización?

Hace ya algunos años que venimos escuchando términos como coaching o mentoring para el desarrollo competitivo y humano en las organizaciones. Hoy hablaremos sobre esta nueva tendencia y de cómo podemos aplicarla en nuestra estrategia de gestión del cambio.

Gestión del cambio en tu empresa

La gestión del cambio es un escenario que tarde o temprano deberá plantearse cualquier organización si desea seguir creciendo en el panorama empresarial. La irrupción de nuevas tecnologías o la creciente competitividad entre compañías hacen casi necesario hoy en díapromover la gestión del cambio en las organizaciones para mantener y mejorar sus expectativas de negocio.

Una estrategia de gestión del cambio no busca únicamente apostar por nuevos modelos y procesos dentro de la compañía sino aprovechar los cambios que se producen en el entorno, saber adaptarlos a tu negocio para seguir siendo competitivo. Se busca un cambio de mentalidad en la organización que involucre y haga más partícipes a las personas de cómo su desempeño afecta al buen rendimiento de la empresa. Si no contamos con la máxima participación posible de todos los elementos es muy probable que nuestra estrategia de gestión del cambio fracase. Es necesario hacer a todo el mundo partícipe de esta idea y que tengan claro el porqué la empresa considera vital este nuevo tipo de gestión. Para ello es interesante que:

Definir al máximo posible la estrategia de gestión del cambioLa comunicación entre departamentos y roles de trabajo sea bidireccional y lo más fácil posibleLa estrategia sea vista con buenos ojos entre todos los implicados. Si la gente no cree en el proyecto será muy difícil de llevarlo a cabo.Asignar un equipo que liderará nuestro proyectoComo ya hemos dicho, involucrar y  hacer partícipe a todo el equipo humanoMentoring ¿Qué es?

Mentoring, coaching… parece que hoy en día todo el mundo con cierta formación puede ser coach. Intentemos ver qué diferencias palpables existen entre el mentoring y el coaching aplicado al mundo de los negocios. La principal diferencia es que mientras el coaching se basa en ayudar a una persona o grupo de personas implicadas a cumplir cierto objetivo, cierta tarea usando las propias habilidades y recursos.

Por su parte, lo que hace el mentoring es establecer relaciones entre dos individuos, siendo uno de ellos el más experimentado quien da los consejos y recomendaciones. Este sujeto es el que conocemos como mentor o tutor mientras que el sujeto que recibe la ayuda es el aprendiz o discípulo. Si te gusta el universo de Star Wars podemos establecer la siguiente analogía:

Otra diferencia entre el coaching y el mentoring es la duración, siendo esta última mucho más larga y duradera en el tiempo. Por su parte, mediante el coaching se establece una serie de sesiones para logar el objetivo (normalmente no suele durar más de un año).

Por último, el objetivo principal del coach es resolver un problema de trabajo, un objetivo, algo puntual y que no se demorará en el tiempo. En cambio el mentoring busca establecer una relación más allá del tiempo con el objetivo de potenciar la carrera laboral y el desarrollo personal del sujeto.

8 características del mentoring

El mentoring debe reunir los siguientes puntos:

El mentor debe contar con experiencia contrastada y valores relevantes que transmitir. El coach no necesita ser un experto, puede haberse formado.El papel del mentor debe ser estratégico y duradero en el tiempoSe prima más el desarrollo como persona que pueda adquirir el aprendiz con la experiencia transmitida que los resultados. El coaching por su parte está 100% orientado a resultado.El mentor debe contar con el don de la comunicación y saber transmitir sus vivencias y experiencias de forma clara
Empatía necesaria para comprender el punto de vista de su aprendizDebe saber ganarse la confianza del otro interlocutor. Sólo así podrá establecerse un vínculo positivo entre las dos personas.Se valora muy positivamente un grado de confidencialidad entre lo transmitido y sobre todo la información recibida por el aprendizEs más importante su capacidad de escuchar que hablar. Un buen mentor escucha más que habla.El mentor no solo habla de sus experiencias positivas sino también de los fracasos, pues también se aprendeIdealmente debe contar con un deseo desinteresado de ayudar a la otra persona. Su principal motivación no es buscar un reconocimiento económico.