mirar con el corazon

¡Qué diferente sería nuestro mundo si mirásemos con los ojos del corazón!
Si así lo hiciésemos,
nos daríamos cuenta de las cosas que suceden a nuestro alrededor
y normalmente no vemos,
quizás nuestros rencores del pasado serían suavizados por nuestra forma de ser,
y todo lo veríamos desde otra perspectiva, con mucho más bondad,
incluso para quien tanto daño nos hizo.

Muchas veces vamos por la calle creyendo ver, pero realmente no vemos nada,
sólo lo que está frente a nosotros.
Caminamos sin percatarnos de nadie, salvo que nos tropecemos con una persona.

No acostumbramos a mirar y observar a la gente,
salvo que sea para echar una mirada a ver qué llevan puesto.
Eso es mirar con los ojos.
Sin embargo cuando tus ojos se posan sobre el niño que mendiga
o el anciano que no puede cruzar la calle solo, y le ayudas,
estás mirando con el corazón.

Si nos detuviéramos unos minutos en el diario trajín de nuestra vida,
un momento para mirar de verdad,
seríamos más felices.
Los recuerdos desagradables no nos dolerían tanto
y los rencores se nos apocarían
porque nuestra luz interior sería mucho más resplandeciente
que el oscuro resentimiento,
ese que debe estar lejos de nuestra vida,
que no nos hace nada bien y resta brillo al maravilloso mundo que tenemos
ante nuestros ojos.

Sepamos enfrentar todo sin rencor, aprender el lenguaje secreto de nuestro corazón
ese que te dice cómo son las cosas, ese que presiente,
que siente y vive dentro de ti.
Depende de nosotros, de si queremos mirar la vida con los ojos de la indiferencia
o con los de la bondad.

No seamos indiferentes ante la vida,
no nos contaminemos con malos pensamientos.
Pensemos que si aportáramos un granito de amor hacia todas las personas,
este mundo no sería lo que es,
probablemente todo sería mejor, incluso nosotros.

Mirar con los ojos del corazón,
es mirar con ojos verdaderos,
las cosas más sencillas del mundo son
las que más alegrías aportarán a tu vida.

Publicado por De la Rosa

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