mujeres en cargos ejecutivos

Carlos Mora Vanegas
Por muy alta que sea una colina siempre hay un sendero hacia su cima.
La mujer en las últimas décadas ha incursionado satisfactoriamente en el desempeño de cargos ejecutivos, De aquí, que no debe sorprendernos que en muchas empresas la gerencia este bajo la dirección del sexo femenino y algunas han alcanzado el éxito de acuerdo a su gestión realizada.
Así como tampoco, que las mujeres constituyen casi la mitad de la fuerza laboral en los países Occidentales. Pero las cosas son diferentes en la cima corporativa. Por cada diez hombres en la alta gerencia, sólo hay una mujer. A pesar de los esfuerzos realizados tanto por organizaciones de mujeres como por organizaciones comerciales, las compañías más grandes continúan en manos de los hombres.
Definitivamente como lo señala derevistas.com, un creciente número de compañías están cada vez más convencidas de que es beneficioso contar con mujeres en la alta gerencia. Compañías como ABB, BP y General Electric, están tratando de lograr, que las mujeres consigan altos cargos, no por una cuestión de responsabilidad social, sino porque existe la creencia de que esto puede elevar las ganancias. Ciertas investigaciones llevadas a cabo en Estados Unidos, Gran Bretaña y Escandinavia, revelan que hay una correlación entre ganancias y la proporción de mujeres en los escaños corporativos más altos. Aunque nadie pretende que exista una relación causal entre ambas situaciones, parece cierto que una cultura corporativa que impulsa la carrera de las mujeres fomenta, además, las ganancias
No obstante, la mujer ha tenido que enfrentar muchas barreras para hacer posible la realidad de empezar a figurar como gerente en empresas que depositan su confianza en sus conocimientos, intuición, habilidades, y un liderazgo propio para desempeñarse.
Intermanagers sobre este tópico nos señala, que en investigaciones realizadas sobre este tópico se dan una serie de preguntas que indican que la mujer a pesar de todo está en una encrucijada. Al respecto, estás preguntas como la señalan en sus investigaciones Center for Creative Leadership son: ¿Cómo combinar las ambiciones profesionales con otros objetivos de vida? ¿El éxito equivale al progreso en la carrera? ¿Se puede ser fiel a los valores personales y a los principios corporativos al mismo tiempo?
A todo ello agrega, que a medida que las mujeres afirman su posición en el mundo ejecutivo, las cuestiones que las inquietan varían: del acceso a la dirección a una mayor comodidad en sus elecciones personales. Esta situación representa un cambio y una expansión en la clase de problemas que típicamente enfrentaban las mujeres con éxito antes, lo más importante eran los obstáculos laborales vinculados con el género -acoso, aislamiento, necesidad constante de encajar y demostrar el propio valor-; ahora, el énfasis está puesto en los estilos de vida cambiantes, en las elecciones y los compromisos, en las fuerzas que influyen en las decisiones y en las estrategias con que las mujeres triunfadoras se labran carreras significativas y satisfactorias.
Marian N. Ruderman / Patricia J. Ohlott destacan que , muchas mujeres se encuentran frente a una encrucijada: los caminos tradicionales en las carreras profesionales parecen claros, pero también insatisfactorios o imposibles de transitar, mientras que los nuevos senderos que permitirían una vida más plena, son complejos, inciertos y ambiguos
Agregan que algunas preguntas que desvelan a mujeres en cargos ejecutivos son: ¿qué significa ser una directora de éxito?; ¿el éxito equivale al progreso en la carrera o a algo más?; ¿cómo tomo decisiones sobre mi vida?; ¿cómo puedo fusionar mis ambiciones profesionales con mis otros objetivos de vida?; ¿puedo ser fiel a mí misma y a mi organización al mismo tiempo?; ¿puedo desarrollar todo mi potencial en este trabajo?; ¿qué estoy perdiendo al tener éxito en mi trabajo?; ¿cómo acceden al poder las mujeres?; ¿qué estilo político efectivo me resulta cómodo?; ¿cómo puedo mostrar seguridad en mí misma de manera eficaz?
Estas interrogantes reflejan preocupaciones muy diferentes de las que afligían a las generaciones previas de mujeres triunfadoras; otro elemento distinto es, que ahora, son muchas más las que ponen en tela de juicio su vida profesional. En una investigación de 1999, el profesor de la Universidad de Connecticut Gary Powell llegó a la conclusión de que la proporción de mujeres en el management había aumentado drásticamente de la década de 1970 a la de 1990. Y, según un informe del año 2000 de Catalyst (organización sin ánimo de lucro dedicada al estudio del éxito de las mujeres en el mundo laboral) ellas ocupan el 12,5 por ciento de las posiciones ejecutivas en las corporaciones del ranking Fortune 500, un crecimiento de 8,7 por ciento respecto al que ostentaban en 1996.
Definitivamente, es importante tener presente que muchas compañías temen tener que reducir el número de hombres calificados, pues desconocen lo beneficiosas que pueden ser las mujeres en puestos importantes. Por lo general, las mujeres son mejores al momento de crear equipos o comunicarse.
Como lo indica derevistas.com. IBM, por ejemplo, está convencida de que sus problemas a principios de los años noventa se debieron, en parte, a sus ejecutivos (todos hombres) fueron incapaces de ver los cambios por los que estaba atravesando la industria de la computación. Desde entonces, IBM ha diversificado su personal, y ha promovido el ascenso de mujeres. Los grupos integrados diversamente son mejores al momento de prever problemas. Algunos de los mayores promotores de la mujer, como Hewlett-Packard, Alcan y, por supuesto, IBM, han tenido éxito en un corto período de tiempo.
www.carmorvane.com