no tenga miedo a perder!

por Carlos Nava CondarcoHay diferencia importante de grado entre el Temor y el Miedo. Y cuando se trata de la posibilidad de Perder, el hombre tiene esto ltimo, nada menos. Esta actitud no es producto de algo que tenga poca importancia, el miedo a Perder es un reflejo del carcter de las personas, de la visin que tienen de la vida y de s mismos. Este miedo gobierna a la gente y la inhabilita para progresar, la aleja, como pocas cosas, de la prosperidad. El miedo supera cualquier nivel de conocimientos o preparacin, toma rehenes entre todas las clases sociales y estratos econmicos.El Miedo es un factor recurrente de parlisis para encarar las oportunidades y las adversidades que presenta la vida. Son muchas las personas que tienen una existencia limitada y mediocre solamente por el miedo que les significa hacer algo que involucre el riesgo de perder. Estos seres se refugian en un equivocado sentido de seguridad que los gua a la inaccin y a un sentido tan conservador de la vida que atenta incluso contra su dinmica natural. Y por supuesto, nada positivo emerge de enfrentarse a la naturaleza de las cosas, porque la vida es en esencia cambio, transformacin y lucha. Pretender que todo sea de otra manera por causa del temor es absurdo. El miedo, en realidad, cuando es husped permanente del carcter origina una espiral de zozobra, ausencia de paz y fracaso.Miedo a perderEn una buena parte de los casos el miedo a perder es producto de un espritu dbil. La dimensin espiritual del hombre se manifiesta fundamentalmente a travs de la Fe y sta es la que se encuentra ausente entre aquellos que tienen temor a perder. La Fe transmite seguridad en el porvenir.En otros casos ste miedo es producto de un alma dbil. En el alma se halla la plataforma de emociones y sensaciones del hombre, de all emerge el deseo, el valor, la confianza, la seguridad y hasta el propio orgullo; todos elementos daados por efecto del temor.Por ltimo, existe otro factor que explica tambin el fenmeno, uno mucho ms dramtico: el miedo a perder se manifiesta entre aquellos que no quieren ganar.Se puede suponer que quienes tienen miedo a perder en realidad son personas que quieren ganar como cualquier otro; es decir, no es que no quiera ganar, slo que tengo miedo de perder; pero esta deduccin es equivocada, porque en la vida slo gana aquel que ha perdido y slo pierde aqul que quiere ganar. Esta es la dinmica bsica. El triunfo y la derrota son hermanos siameses que solo se explican en su ntima coexistencia. Por tanto el miedo a perder puede igualmente ser entendido como el miedo a ganar, dado que todo aquel que quiere alcanzar la victoria implcitamente reconoce la existencia y la probabilidad de la derrota; y si se pone en accin es bsicamente porque su amor por la victoria es superior a su temor por la derrota.Cuando la interpretacin del Miedo a perder alcanza la esfera del deseo de ganar, se convierte ya en un problema complejo para el hombre y para la sociedad de la que forma parte, porque ste tipo de persona construye y produce poco, limita su capacidad competitiva y puede convertirse en una vctima de la ineludible dinmica que forma la vida.Las familias y la sociedad deben formar hombres de victoria si quieren desarrollarse y prosperar.En el mbito familiar muchos padres se preocupan cuando un hijo no sabe perder y en ello concentran su preocupacin y sus medidas correctivas. Lo apropiado, sin embargo, no es ensear a los hijos cmo perder sino cmo ganar, porque en el amor por la victoria se encuentra la leccin esencial del carcter que tienen las derrotas y la forma en la que deben tratarse para que no se interpongan en el camino del triunfo. Esencialmente es quien sabe ganar el que, a la vez, sabe perder.En el mbito social estn extendidos los mecanismos de socorro y de asistencia para el que pierde, en tanto que la poltica apropiada es ensearle a ganar.Son muchas y variadas las enseanzas que existen para Aprender a Ganar, estas son algunas:1.- Visualizar fijamente la meta, el objetivo. La victoria siempre est adelante, no est atrs, a derecha o a izquierda. El camino al triunfo es un tnel perfecto con una sola salida, el riego se encuentra atrs, nunca adelante. 2.- Caminar sin detenerse. Caminar hacia adelante, no parar. El mejor consejo en esta etapa proviene de un sugestivo anuncio publicitario: keep walking, siga caminando. Cuando ms difcil sea la jornada, cuando ms lejana se presente la meta y cuando menores sean las fuerzas: siga caminando. Cuando las probabilidades de alcanzar el triunfo sean pequeas: siga caminando. Cuando se perdi la posibilidad de alcanzar el objetivo: siga caminando. La derrota definitiva no alcanza nunca a quienes siguen caminando, ms bien son ellos quienes caminando sin parar, un da alcanzan la victoria.3.- Cuando el camino se emprende con Fe y virtuosismo tanto la victoria como la derrota constituyen ganancia. El hombre de bien debe entender que la derrota o la perdida se produce por algn buen motivo.Debe comprenderse que la vida siempre premia (ms temprano que tarde) al hombre de bien. Ninguna otra premisa debe apropiarse de la mente. La mxima del pago de bien por bien es como una ley fsica y el triunfo para el que persevera es una conclusin estadstica.4.- El triunfo no siempre es producto de Aptitud. No son precisamente los hombres de poderosa visin, de agudo intelecto o de incansable sacrificio quienes ganan la carrera por la vida o quienes desconocen el temor de perder; son los hombres que tienen la Actitud correcta los que poseen las mejores oportunidades.5.- El dinero, la fama, el poder, el amor se pueden perder en alguna circunstancia de la vida, pero el hombre no puede perderse a s mismo, porque es su nico y principal activo. La existencia es un libro hermoso formado por muchos captulos, cada uno tiene una importancia trascendental, cada uno hay que leerlo y vivirlo para entender y disfrutar del conjunto. Cuando un captulo termina otro se inicia y la historia contina con el mismo vigor. Este libro solo se pierde cuando su vivencia queda trunca en algn captulo y all se abandona. Por lo dems nicamente cuando el viaje por la vida termina puede concluirse si se ha tratado de una historia de victoria o de derrota. Slo entonces la obligacin con el destino ha terminado.6.- Todo lo que se tiene en la vida es un REGALO y resulta bueno no aferrarse a nada ms all de lo razonable. Corresponde dar una buena pelea y defender todo lo que se ha conseguido, pero all termina la obligacin. Si se ha sembrado bien, los regalos seguirn apareciendo. Ninguna vida puede medirse en trminos del derecho por aquello que se tiene. Desde el momento que no asiste derecho alguno para el siguiente da de vida, todo lo dems forma parte de una bendicin que debe reconocerse con humildad.7.- Todo aquello que se pierda en el afn de alcanzar la victoria constituye una semilla ms que garantiza la prxima cosecha. Las prdidas deben asumirse como la ofrenda que premia las acciones y las ideas, el costo del amor por los sueos, la coherencia con la sana ambicin y la solidaridad con el esfuerzo.Tambin debe reflexionarse en lo siguiente: el temor a perder, aquel que paraliza las acciones, lleva en s mismo una paradoja, pues cmo puede valorarse lo que hoy se tiene miedo de perder sin entender que en su momento algo tuvo que sacrificarse para ganarlo?Algo bueno se hizo para ganar lo que hoy se tiene! Y nunca se lo hubiera conseguido si entonces venca la parlisis que hoy genera el miedo a perder.La vida es un milagro maravilloso y existe la obligacin de ganar sus favores. Ningn presente ha sido entregado en esta tierra para atesorarlo, todo fruto tiene que ser nuevamente sembrado para multiplicar las bendiciones. Al final del viaje solo tiene valor aquello que se ha hecho y lo que se ha entregado, porque todo lo dems efectivamente se pierde sin remedio.Cmo est nuestro amor propio?, qu tanto nos valoramos?, hemos olvidado que pertenecemos a la estirpe de quienes domaron la naturaleza y conquistaron la tierra?, somos parte de sa especie que domin los mares y conquist el espacio?, estamos conscientes que mucha gente perdi incluso la vida para que hoy seamos lo que somos?Qu ejemplo deseamos dejarle a nuestros hijos?, el de hombres timoratos, pusilnimes, cortos de visin y carentes de ambiciones bsicas o el de hombres valerosos, capaces de dominar sus temores y de retar a la vida con los puos por delante?Sabiamente deca Franklin Delano Roosevelt que slo se le debe tener miedo al miedo mismo.

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