palabras de un seminarista anonimo

Llama a las cosas de otra manera…

A eso de que tus pies se cansen de tanto andar por el camino, no le llames fatiga acumulada…

Llámalo perseverancia.

A eso de verse en el espejo y descubrir una nueva arruga o el pelo más blanco, no le llames vejez…

Llámalo experiencia.

A eso de sentarse y contemplar el panorama detrás de una ventana, y ver a los niños jugar o a los novios platicar haciendo planes, no le llames perder el tiempo…

Llámalo esperanza.

A eso de sentir que la vida pasa, llegando a los setenta, y aún tener ánimo para reír, para tomar una escoba y barrer el agua de una lluvia de verano, no le llames rutina que cansa…

Llámalo simplemente vida.

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