que es la procrastinacion y por que tendemos a ella?

Sergio Parra

Yo tiendo a la procrastinacin, a veces peligrosamente. La gente que me rodea, tiende a la procrastinacin. Probablemente todos vosotros tendis en mayor o menor medida a la procrastinacin. Pero qu diablos es la procrastinacin y por qu est tan de moda en Internet?

En pocas palabras, la procrastinacin sera el hbito de aplazar las cosas que deberamos hacer, enredndonos en tareas menos importantes o incluso gastando nuestro tiempo deliberadamente en cosas que nos obligamos a creer que son ms perentorias. Todo ello por miedo, por pereza, porque analizar demasiado algo nos lleva a la parlisis porque nuestro cerebro est diseado para ello.

Posiblemente el trmino, hace unos aos casi ajeno del acervo cultural de la gente, est tomando relevancia gracias a Internet. Y es que Internet en s mismo es una fuente infinita de procrastinacin, que se lo digan a los oficinistas que tienen un ordenador delante y no dejan de entrar en Facebook para comentar fotos de gatitos.

Las distracciones son tan poderosas porque nos permiten evadirnos de lo que no tenemos ganas de acometer. Aunque nuestros objetivos mentales sean razonables o incluso necesarios para alcanzar algn fin importante, la mayora de nosotros, en un momento u otro, nos despistamos. No, lo har maana; no, todava no me he puesto con el ingls porque ltimamente tengo mucho trabajo; no, me queda por resolver cuatro cosas antes de acudir a la autoescuela son cosas muy importantes! De verdad!

Si nuestro cerebro estuviera mejor ensamblado, quiz estara dotado de una voluntad ms frrea que, ante las urgencias ms serias, se atendra slo a objetivos fijados detenidamente.

Segn el psiclogo Gary Marcus, esta generalizada propensin a las distracciones y las ausencias mentales (y la facilidad para esgrimir excusas) es una consecuencia ms de:

la deficiente integracin entre un conjunto reflejo y ancestral de mecanismos orientados a fijar objetivos (quiz compartido con todos los mamferos) y un sistema deliberativo de evolucin ms reciente, que, por inteligente que parezca, no siempre participa en el proceso.

Las estadsticas nos indican que entre el 80 y el 95 % de los estudiantes universitarios postergan sus obligaciones, y dos tercios de todos los estudiantes consideran que tienen por costumbre postergar las cosas.

Segn otros clculos, entre el 15 y el 20 por ciento de todos los adultos se ven crnicamente afectados; y no puedo por menos que preguntarme si el resto sencillamente miente. A la mayora de las personas les preocupa la tendencia a postergar; en general la describen como algo malo, perjudicial y estpido. Y, sin embargo, casi todos incurrimos en ella.

El problema, pues, es que a menudo aplazamos lo que es importante hacer, incluso para mejorar nuestra vida de algn modo, a fin de sumergirnos en otras actividades que no nos permitan sentir remordimientos: ver la televisin, por ejemplo. No digo que ver el ltimo captulo de Lost no sea importante, pero seguramente es un objetivo con menos prioridad que muchos otros.

Y cules son las cosas que suelen excitar nuestra procrastinacin al mximo?

Las tareas ms susceptibles de ser postergadas renen, por lo general, dos condiciones: no nos divierten y no es obligatorio realizarlas ahora mismo. A la menor oportunidad, aplazamos las tareas que ms rechazo nos producen y nos recreamos en lo divertido, a menudo sin detenernos a pensar en el coste final. La postergacin es, en suma, el hijo ilegtimo de la tasa de descuento al futuro (la tendencia a devaluar el futuro respecto al presente) y el uso del placer como brjula chapucera