sumérgete en el ‘océano azul’

Maria Angulo

Mientras que para muchos la sola mención del término océano resulta atemorizante, pues la intriga de no saber qué se esconde en lo profundo nubla sus sentidos, en materia de emprendimiento este concepto varía su significación, dada la imagen de la inmensidad de los mercados y de lo necesario que es saber ‘nadar’, comercialmente hablando, antes de ‘sumergirse’ en una negociación.

La popular estrategia del ‘océano azul’, que fue creada por W. Cham Kim, profesor de gestión internacional del Boston Consulting Group, se sustenta en dejar de lado la obsesión por la competencia, y enfocarse en desarrollar factores de diferenciación, pero ¿qué tan clara es la perspectiva del valor agregado para los universitarios barranquilleros?

De acuerdo con el capacitador y asesor organizacional Germán Hennessey Noguera, una de las claves que debe tener en cuenta todo emprendedor, es la de asumir el pensamiento estratégico como el apoyo de todo proyecto.

“Trabajar con base en nuestras fortalezas, en lo que nos gusta, es importante porque sobre los talentos es que apalancamos los procesos de desarrollo”, explicó el experto.

Técnicamente, el ‘océano azul’ es descrito como aquel espacio que aún no ha sido explorado y que reúne condiciones en las que se puede dar forma a una idea rentable y exitosa. Sin embargo, la mayoría de los jóvenes que apenas dan sus primeros pasos en el entorno laboral encuentran en la competencia el principal obstáculo para el ‘despegue’ de sus iniciativas.

Tips

Soluciones. El pensamiento emprendedor se sustenta en la visión de más soluciones que problemas, en concentrar los esfuerzos al progreso, más que en detallar las diferencias.

Riesgos. Asumir un espíritu pionero y atreverse a trabajar en nichos de mercado inexplorados no debe atemorizarnos.

“La confianza es relevante, porque no es lo mismo poder hacer algo, que creer que sí lo podemos hacer. Una mente abierta nos permite empezar a percibir qué podemos cambiar, explorar más allá de lo obvio”, es lo que sostiene Hennessey, quien además recuerda que el desarrollar un espíritu pionero facilita la toma de decisiones en las que atreverse a proponer cosas nuevas, puede ser la llave del éxito.

El talón de Aquiles de todo principiante es pensar en cómo financiar su idea de negocio, en cómo sostener un proyecto sin mucho capital para invertir, punto sobre el cual esta estrategia destaca que “lo importante es la idea global, no los números”.

Suma de talentos. Si eres de los amantes de las fórmulas, sumar talentos, multiplicar oportunidades, restar preocupaciones y dividir funciones, será una de las más eficientes que podrás aplicar para alcanzar el éxito.

Según lo planteado por Cham Kim, es básico recordar que no se trata de crear algo nuevo, sino de ser lo suficientemente audaces como para detectar a qué productos o servicios es posible agregarles un detalle atractivo, como sucedió en el caso de la creación del Circo del Sol, en donde reinventando la visión de entretenimiento, se logró la popularización de un espectáculo en el que conservando la tradición del circo se da prioridad al arte y no a los animales.

Para Hennessey, cuando se organiza un proyecto, es clave enfocarse no en lo que no se tiene, sino en lo que se puede conseguir, para lo cual son fundamentales las relaciones interpersonales. “Cuando se tiene pasión y disciplina para estructurar una buena propuesta, se pueden conseguir ‘padrinos’ o apoyo de gente que por experiencia, recursos o relaciones ayude al crecimiento de la idea. Más que preocuparse por conseguir dinero, es importante en pensar en cómo crear redes de personas que sean útiles a la meta”.

Definir que el público objetivo sea el apropiado, delimitar el marco de acción, indagar en las necesidades y deseos del grupo de interés, no temerle al trabajo de campo, aprovechar oportunidades de visibilización como las redes sociales como herramientas económicas y eficaces para dar a conocer la iniciativa y masificar el mensaje, son algunas de las recomendaciones que debe poner en práctica todo aquel que espere poder zambullirse en las tibias aguas del progreso.

Para que no termines por ahogarte en el rojo océano de las preocupaciones, te invitamos a que tengas presente que tu producto será exitoso en la medida en la que permita que la vida del consumidor sea mucho más sencilla, productiva, cómoda y divertida, y que eso lo lograrás cuando comprendas que debes hacer la diferencia ejerciendo el oficio que amas.