¡¡¡ya basta!!! aprende a decir “no” sin sentir culpa por ello

Sabela Naranjo es una entrenadora personal, pero lo suyo no es el deporte, sino las emociones. Y asegura que decir s cuando realmente no se quiere es una de las costumbres ms venenosas que se encuentra. Venenosa para los dems, pero sobre todo para nosotros mismos.

Cuenta esta coaching que desde pequeos hemos aprendido que debemos ser amables y ayudar a los dems, porque es lo correcto. El problema radica en que muy a menudo nos encontramos con gente que se aprovecha de nuestra buena voluntad.

Por eso Naranjo organiza sesiones como el caf coaching, que celebr la semana pasada en Ferrol con la siguiente reflexin:

Si otros se aprovechan de ti sin sentimiento de culpa, por qu has de tenerlo t cuando les niegas una peticin?

Para calmar la ansiedad o la mala conciencia que nos pueda generar este planteamiento, la terapeuta recomienda tener en cuenta que es imposible complacer a todo el mundo todo el tiempo. Es ms, a veces decimos que s a personas, y ese s, lleva a un no para otras. Lo planteo de otro modo Pensemos en todo aquello a lo que dices s, cuando dices un no. Quiz a tu descanso, a tu familia, a tus aficiones

Las personas a las que les cuesta negarse sufren ansiedad, porque se dan cuenta de que su tiempo se les escapa con tareas o gente con la que no queran estar y deben renunciar a la vida que realmente ansan. El drama es que no siempre se es consciente de esta situacin; simplemente se vive siendo as, y nacen entonces otros problemas muy relacionados, en ocasiones, con enfermedades psicosomticas, estrs y depresiones.

Baja autoestima

Las sesiones de Naranjo son la bsqueda de un tesoro: el autoconocimiento y las causas por las que decimos s a todo.

El miedo a los conflictos, la baja autoestima, el deseo de ser querido o simplemente sentirse obligado a devolver favores suelen ser las principales. Para tomar conciencia de que se deben superar estas barreras, en el caf coaching se escribieron grandes tarjetones con los beneficios del no.

No se trata de volverse una persona egosta o un adicto al no. No se trata de negarnos a hacer un favor; se trata de diferenciar a quin, cmo y cundo se lo hacemos. Se trata de aprender a decidir cundo queremos decir s o decir no. Se trata de aprender a poner lmites a quienes pretenden utilizarnos. Se trata de no olvidarnos de nosotros mismos, de nuestras necesidades, que tambin las tenemos. En definitiva, se trata de mantener un equilibrio y aprender a gestionar esos nos

Alecciona la experta en inteligencia emocional que aborda este y otros asuntos en su blog (www.sabelanaranjo.com). Una bitcora en la que incluso habla del denominado sndrome de ayuda.

Tarea

No es sencillo desembarazarse de una costumbre tan arraigada y que seguramente marca la personalidad desde nios. Por eso Naranjo propone comenzar practicando el denominado no temporal, es decir, un no abierto que ofrece al que pide alguna posibilidad para el futuro.

Adems, recomienda una actividad: Compra una hucha, escribe en ella algo que desees mucho regalarte y su precio. A partir de entonces, cada vez que digas no, mete por ejemplo un euro en la hucha. Ser un pequeo truco para incentivarte en este entrenamiento, y sobre todo, ser divertido

Sin embargo, la clave pasa por avanzar con seguridad en tres pasos: identificar cundo y a quin nos cuesta decir no; tomar conciencia de que tenemos derecho a negarnos, o a cambiar de opinin si primeramente dijimos s; y aprender y entrenar tcnicas especficas para decir no de forma asertiva.

Y para todo ello recomienda paciencia, una actitud positiva; decir no con una sonrisa siempre es mejor, y una lectura que aporta muchas estrategias: La asertividad de Eva Bach y Anna Fors.